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TRAINERS *Battles & Glam*

Avatar de Vanessa Priestley

Atrapadas por esos enojados Patrat se encuentran las novatas entrenadoras Mía y Madison, ¿podrán escapar de estos enojados Pokémon? al menos nadie pensaría que podrían pero como siempre en toda historia hay un tercer entrenador ¿Quién fue el que eligió al Tepig que quedó en el laboratorio de la profesora Juniper?

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CAPITULO 2: El apuesto entrenador de HAM-HAM  <3

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– ¡Madison por tu maldita culpa estoy aquí! – ¿Y ahora que haríamos para que esos Pokémon nos dejaran ir? Así es, después de que Mía había tirado a ese Patrat del árbol que por casualidad era el jefe de una manada de “malvados” Patrat, nos rodearon y ataron de la cintura a un árbol mientras ellos se ponían a sacar todas nuestras cosas de las mochilas, Naivy y Osher se encontraban atados también así que nuestra única salvación por ahora era que estos Pokémon se aburrieran de nosotros y se fueran lejos, pero al parecer iba a llevar algo de tiempo ya que creo que el árbol donde nos encontrábamos atadas era su casa.

– ¡No puedo pensar mientras me gritas Mía! – Esta chica era un GRAN problema enserio, provocó demasiado a los Patrat llamándolos “erdillas obesas”, estas se lanzaron sobre su cabeza y ahora su cabello era algo parecido a un nido de Pidove.

– Tengo una idea: ¿traes la comida Pokémon que nos dio la profesora Juniper antes de la batalla? – Pregunté en voz baja mientras los Patrat fisgoneaban en nuestros bolsos.

– ¡Sí! La tengo en mi bolso de tu lado, ¿cuál es la idea?, ¿les daremos comida hasta que sean unas enormes bolas de grasa, les diremos “¡OBESAS!”, sufrirán un trauma tan grande que tendrán que ir a terapia, así escaparemos mientras nos dejan aquí solas y ellas están en terapias psicologías? – Esta era la chica más ESTUPIDA, que había conocido jamás, ¿cómo fueron tan irresponsables sus padres al dejarla viajar sola por esta región llena de peligros?

– ¡No Mía!, ¡arrojaremos la comida lejos y mientras la buscan nos liberaremos y escaparemos! – Al gritar nuestro plan los Patrat que se encontraban fisgoneando giraron su mirada y atención hacia mí.

– Ups, ¿dije escapar? quise decir: ¡ella les llamó ardillas obesas de nuevo! – Fue lo primero que se me vino a la cabeza.

– ¡Maldito!, ¡aaahhhh!, ¡no el cabello no!, ¡el cabello NO! – Los Patrat enfurecidos se arrojaron nuevamente a la cabeza de Mía, fue entonces que tomé rápidamente de su bolsa comida Pokémon, estos percibieron el olor justo antes de que yo la arrojara y corrieron tras ella.

– ¡Vamos Mía levántate rápido, no durará mucho esa comida!

– ¡Tú no eres la que fue atacada por esas ardillas salvajes y OBESAS! – Se levantó Mía Indignada tratando de arreglar su cabello.

– ¡Ya vienen Mía! ¡CORRE! – Salimos corriendo después de haber liberado a Naivy & Osher, pero nuestros esfuerzos fueron en vano, más rápido que un Quick  Attack los Patrat nos tenían rodeadas de nuevo.

– ¡Maldita cosa obesa! ¿Qué rayos quieres de mí? – Preguntaba Mía muy molesta parecía como si estuviera fuera de sí. Justo cuando terminó de decir estas palabras el Patrat que parecía el jefe de la manada comenzó a retorcerse de odio y en ese momento comenzó a evolucionar.

– Mía, ¿acaso Patrat está…?

– ¡Evolucionando! ¡Aaaaaaaaaaaaaaahhhh! – Mía gritaba fuera de sí, era como si el pánico controlara sus cuerdas vocales.

– ¡Mía! ¡por Arceus, tienes que calmarte!

– ¡Nos matará!, ¿qué no lo entiendes?, ¡seremos comida de Patrat! ¡Noooo, soy muy glamorosa para morir! – En ese momento un miedo irracional invadió mi ser ¿Sería cierto que apenas en la RUTA 1, moriríamos apaleadas por Patrat?

– ¡Aaaaaaaaaaaaaahhh! – Grité lo más fuerte que pude, en ese momento se escuchó como alguien se acercaba rápidamente hacia donde estábamos nosotras y de entre los arbustos salió un apuesto entrenador, que llevaba consigo un Tepig.

– Ham-Ham: ¡Usa Flame Charge!

– ¡Tip Tip! – De la trompa de Tepig comenzaron a salir llamas que rodearon todo su cuerpo, parecían otorgarle más velocidad de la normal, inició atacando al líder de la manada de Patrat que ahora era un Watchog, este a su vez logró evadir el ataque de Flame Charge de Tepig y usó Psych Up para recibir la misma velocidad que había obtenido Tepig.

– Esto no está funcionando, lo tengo. Ham-Ham: ¡usa Superpower! – Watchog lo quiso evitar pero fue en vano, Tepig ataco con todas sus fuerzas y terminó por vencerlo, segundos después el tipo arrojó una Pokéball.

– ¡Siiii! ¡Así se hace vaquero! ¡Y ustedes! ¿Ya no tienen líder? ¡DISCULPEN! ¡Jajajajajaja! – Se burlaba Mía a costillas de todos los Patrat, estos respondieron a la agresión tirándole bayas por todos lados.

– Muchas gracias por salvarnos, yo soy Madison, ella… ella es Mía.

– Pues, ¿Cómo alguien fue tan irresponsable como pare dejarlas ser entrenadoras Pokémon?

– ¿Disculpa? – Lo miré enojada.

– Siiii, ¿disculpa? – Contestó también Mía quien estaba llena de fruta y molesta.

– Es la verdad, ¿cómo puede ser que no hayan usado a sus Pokémon para defenderse de las agresiones de estos Patrat? con sólo batallar con el líder ustedes se pudieron haber liberado.

– Ah yo… ya lo sabía, es solo que Mía tiene una ¡GRAN BOCA! Y por su culpa nos ataron de aquel árbol.

– ¡Yo solo dije que estaban obesas! ¡Discúlpame por ser tan franca al respecto! – La cabeza de Mía se mecía de un lado a otro mientras hacía una “L” con el dedo, señal de una típica chica inmadura.

– Pues tu franqueza vino acompañada de un trauma con Patrats que jamás en mi vida olvidaré ¡gracias por eso Mía!

– ¡Hey chicas, chicas tranquilas! – Nos apartaba aquel lindo pero tan grosero chico que nos había salvado.

– ¿Qué tal una batalla? Las dos contra mí, quiero ver que tal es el Pokémon que acabo de capturar, ¿Qué les parece? – El chico puso una cara de reto que ninguna de las dos pudimos rechazar, mientras veíamos como él jugaba con la Pokéball en donde se encontraba su nuevo Pokémon Watchog.

– ¿Una batalla doble? – Preguntó Mía algo atónita.

– ¡Es obvio tonta! – Torció los ojos volteando hacia otro lado, después me vio y afirmó con la cabeza.

– ¡ACEPTAMOS! – contestamos ambas.

– Muy bien entonces, ¿Patrats, no tienen algún lugar donde podamos batallar sin destruir nada? – Preguntó amablemente a aquellos salvajes Pokémon que terminaron dejando a Mía como paleta de frutas, asintieron con la cabeza y nos guiaron a una especie de “campo de batalla” que estaba a las orillas de lo que parecía ser un lago que llegaba hasta el mar. Decidimos que ahí sería la batalla.

 *GLAM BATTLE *

– ¿Listas chicas?

– ¡Nacimos listas! Bueno, algunas más que otras – Mía me veía con ojos de odio por estas palabras.

– ¡Si, ya batallemos! – Contininuó Mía algo emocionada.

– ¡Ham-Ham, Watchog! ¡Salgan ahora! – Dijo aquel apuesto chico de cabello oscuro y tez blanca, dejando salir a sus Pokémon.

– ¡Osher acábalos! – Dijo Mía quien hacía una pose como lanzando un beso antes de dejar salir a su Pokémon.

– ¡Naivy sal a la pasarela! – Di un beso a la Pokéball haciendo una dramática vuelta justo antes de dejarla salir.

¿Nivy? – Naivy se mostraba algo confusa al inicio de las batallas.

¡Woota Woot! Wotta Wott Wotta Wott !Cantaba confiado el poderoso Oshawott de Mía, que alardeaba danzando alrededor de Naivy, moviendo su pequeño trasero graciosamente.

Lavadora, ¿podrías dejar de hacer eso?, ¡molestas la concentración de Naivy! – Osher reaccionó ante mi burla a su primer nombre y lanzó agua empapándome.

– ¡Oye! Dijimos que ese no sería su nombre, ¿Podrías respetarlo?

¿Wotta? ¿Wotta Otta Woott? – Hacía la misma señal que Mía con sus pequeños dedos formando una “L” y moviendo su cabeza, ¿o eran aletas?

– ¿Chicas se la pasarán discutiendo o vamos a batallar? ¿les parece si comienzo yo? – Preguntaba aquel chico del cual era raro que no nos haya dicho su nombre.

– ¡Mía! Demostrémosle que no somos unas chicas indefensas – Mía asintió con la cabeza confiada.

– Ham-Ham ¡usa Flame Charge! ¡Watchog: usa Psych Up en Ham-Ham para mejorar tu velocidad al igual que él!

– ¡Osher: usa Swords Dance! – Osher empezó a danzar de una manera graciosa, cuando de pronto varias luces en forma de espada comenzaron a rodear su cuerpo.

– ¡Naivy usa Calm Mind!

– ¡Ham-Ham, usa Grass Knot en Osher!

– ¿Qué?  – Mía estaba sorprendida por ese ataque.

– ¡Naivy Usa Reflect  y protege a Osher de ese Grass Knot!

– ¡No lo permitas Watchog: usa Super Fang en Naivy!

La pelea fue muy reñida, a unos cuantos minutos de que Ham-Ham le ganara a Osher, este uso Aqua Jet dando por terminada la pelea.

– ¡Wiiiii ganamos, ganamos! -, Decía Mía saltando mientras el chico devolvía a sus dos Pokémon a las Pokéballs.

– Debo admitirlo, son buenas, pero no se confíen demasiado. Madison: Naivy necesita más confianza en ti y ambas necesitan un nuevo Pokémon en su equipo, les recomendaría capturar un pequeño Lillipup, son perfectos para las principiantes – Nos decía justo antes de adentrarse de nuevo en el camino, ya era tarde estaba a punto de anochecer, creo que esta noche Mía y yo acamparíamos en esta ruta.

– ¡Gracias por todo, o nos dijiste tu nombre! – Gritaba mientras el chico se alejaba rápidamente.

– ¡Soy Harrison, fue un placer chicas! – Decía adiós mientras se alejaba.

– ¡Mía!, ¿qué rayos estás haciendo? – Dije mientras veía como maquillaba a una Patrat, debo admitirlo me sacaba una sonrisa con sus tonterías de vez en cuando.

– ¡Es una chica! me dijo que ninguno en la manada se fijaba en ella así que ¡Decidí ayudarla, la he embellecido!

Jajaja, estás loca ¿sabes? – Me reía mientras terminaba de ponerle brillo labial a aquella Patrat que ahora traía un gran moño sobre sus orejas.

– ¿Podrías callarte? Intento elevar su autoestima – . Después de varios minutos arreglando a la Patrat, le dijo que fuera con el Patrat que le atraía, algo que jamás creí que funcionaría funcionó, esa Patrat capturó por completo su atención.

– Jajaja, vaya eres toda una genio en esto del amor, ¿no?

– Mamá es psicoterapeuta y sé cómo funciona, ¿por qué?, ¿tienes problemas amorosos? Porque si los tienes puedes contarme, ¡te prometo que nadie se enterará!

– ¡Jajaja claro que no! Sólo lo decía porque lo de arreglar a la pequeña Patrat funcionó – Ambas comenzamos a reír, en el fondo percibo que toda esa estupidez la hacía para llamar la atención, en realidad es una muy graciosa chica.

– Es tarde, ¿acampamos juntas?

– ¡Claro! – Ambas fuimos con nuestros Pokémon en busca de pequeños pedazos de madera para poner una fogata, para nuestra sorpresa los agresivos Patrat nos ayudaron a cortarla en varios trozos se reunieron a nuestro alrededor, hicimos una gran cena para nosotras y los Pokémon, tenía la intuición de que desde ahora el mundo Pokémon me parecería menos salvaje.

– ¡Aaaaaaaahhh!  – Escuché un gran grito justo cuando acababa de despertar, ¡por Arceus era Mía!

– ¿¡Mía!?, ¿estás bien? – Un Venipede jugueteaba rodeando sus pies.

– ¡Quítamelo! ¡Quítamelo ya! – Lo miraba, Osher estaba en su Pokéball, y no podía si quiera moverse.

– Naivy usa Reflect, Calm Mind y Hidden Power, en el orden que te digo – Aquel Venipede se dispuso a atacar pero su ataque fue reducido gracias a Reflect, Naivy atacó y logré capturar a ese Venipede.

– ¡Sí! Naivy: hemos capturado a nuestro primero compañero en las batallas, ¿no estás emocionada?

– ¡Nivy!

– Con que lo mantengas alejado de mi ¡Todo estará perfecto! Odio a los Pokémon que se arrastran.

– ¿Te odias a ti misma querida?

– ¿Disculpa? Se disponía decirme uno de sus grandes insultos como “TONTA” o algo así, cuando de pronto…

– ¿Escuchaste eso?

– ¿Qué cosa? ¿los arbustos verdad?

– ¡Sí! Grité, de los arbustos salía la que parecía ser la ¿hermana mayor de Venipede? una Whirlipede.

– ¡Quítamelo, quítamelo, quitamelo! – Gritaba desesperada Mía pues sentía que cuando veía un tipo bicho un millón de estos se le subían a la cabeza, de pronto se salió una de sus Pokéball de la bolsa… y fue así como Mía atrapó a su primero Pokémon.

– ¿Qué? ¿es enserio? ¡ESO ES TODO! – Decía yo atónita al ver como Mía había atrapado a su primer Pokémon sin esfuerzo alguno.

– ¿Qué? yo no lo quiero… ¡toma te lo regalo! – Puso la Pokéball rápidamente sobre mis manos.

– ¿Estás loca? ¡ya tengo al mío, ese es tuyo! no me gustó la manera en como lo atrapaste pero pues ¡ya está hecho! ahora lo tienes que conservar – Oshawott aún estaba atónito pues él quería tener una batalla Pokémon y la forma en la cual capturó a su primer Pokémon fue más que patética.

– Ammm, este Pokémon no me gusta, y no entiendo porque se atrapó solo, pero está bien lo conservaré.

– Bueno Mía será mejor que nos vayamos ya es tarde y tenemos que llegar al primer pueblo, se llama… “Accumula Town”, ahí hay un centro Pokémon podríamos descansar esta noche y partir mañana por la mañana a la Ruta 2.

– ¡Está bien sabelotodo! ¡Te sigo! – Tal parece que Mía y yo nos uniríamos en este viaje, era una chica pesada pero de igual manera me caía bien, sus tonterías eran muy graciosas, a veces patéticas, ¡pero graciosas!

– ¿Y en que tanto piensas Madi? – Preguntaba Mía mientras salíamos de la Ruta 1 en la puesta de sol.

– En que sin duda nos esperan muchos días divertidos Mía, sobre todo si cuento con tu compañía.

– ¿Estás insinuando que soy un simio vestido de payaso para ti?

– Pues… cada quien se puede visualizar como quiere – Al decir esto mía me dio un golpe con su bolso.

– ¡Oye! pues debo decir que tú no te quedas atrás, Madi-tonta jajaja.

– ¡Yo no soy la que le iba a poner “Lavadora” a su Pokémon inicial querida! – Jugábamos golpeándonos despacio con nuestros bolsos, de pronto un misterioso entrenador de cabello verde largo y con una gorra extraña apareció frente a nosotras.

– Buenas noches estimadas entrenadoras.

 CONTINUARÁ…