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“Nightmare With Darkrai” – The Royal Knights – : Truths

el noviembre 2, 2012 en E L L E POKéMON Magazine, Fansektor, Noticias

Un río implacable de venganza no deja nada bueno a su paso, una sensación de quietud siempre debe guiarte por el buen camino, ¿Cómo puedes olvidar todo aquello que te provoca odio?, no lo puedes olvidar, simplemente tienes que luchar contra ese sentimiento, puede que esté llena tu alma de rencor pero debes de aprender a diferenciar un buen corazón de una persona con ausencia del mismo, una pelea no arregla las cosas, la guerra nunca cede paso a la paz y la venganza jamás suplantará a la justicia. ¿Tienes clara tu promesa?, convertirte en un valiente será ahora tu deber.
Virgil Mercier

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CAPITULO 14: Verdades

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- ¿Ha mandado Úrsula a hacer una fiesta a vuestros nombres?, eso si no es de creerse, simplemente no lo concibo, ¿Cuándo ella se volvió tan benévola? -. Decía Kyllian desconcertado ante mis palabras, es así como lo estoy diciendo la nueva reina de Unova, “Úrsula Moore” había mandado traer desde la ciudad de Castelia platillos exquisitos para que vosotros los mosqueteros disfrutáramos de una fiesta justo antes de ir a entrenar para la guerra. Úrsula siempre había sido grosera y frívola, a veces dudaba que si quiera tuviera un corazón que pudiera tocar algún sentimiento, pero de la nada surgió esta idea de festejarnos, como si sintiera cierto afecto hacía nosotros, algo que a decir verdad yo dudaba demasiado, pues a pesar de todos mis intentos ella jamás me había hecho caso alguno ante mis fuertes insinuaciones de que hubiera algo entre nosotros, claro algo como pareja, parecía hasta que me tenía cierta “repulsión”.

- ¿En qué piensas Virgil?

- No, no, mira que no pasa nada, sólo pensaba en las payasadas que le he hecho a Úrsula y aún así después de todo, nos hará una fiesta ¿en vuestro honor? -. Kyllian tenía una cara de confundido que ni el terminaba de digerir la noticia, ya que pues un día después de dichosa cena, teníamos pensado salir a entrenar al bosque Royal Crown.

- ¿Y entonces?, ¿sigue en pie nuestro entrenamiento en Royal Crown?

- ¡Pero por supuesto chico!, no me perdería de tal experiencia con vosotros por nada, los chicos están más que listos y pues, partiremos mañana al amanecer ¿te apetece?

- Eso estaría muy bien, pero solo un consejo, no le digas nada a Úrsula, creo que eso arruinaría todo.

- ¿Sabes tú algo que yo no?, o por que tanto misterio con vosotros, si me refiero a Úrsula contigo, ¿pasa algo acá que yo no me he enterado? -. Enarqué una ceja, a ver si así Kyllian confiaba más en mí y terminaba de contarme que pasaba con Úrsula, desde que el llegó aquí, yo noté ciertos desacuerdos entre ellos, la forma de pensar de Úrsula y de Kyllian, chocaron un par de veces, ella era muy culta y estricta, mientras que Kyll era solo un joven con una sonrisa siempre en el rostro.

- No, por supuesto que no, solo que tu sabes que yo y la “señorita” Úrsula no coincidimos en vuestras ideas, somos algo diferentes y esto terminaría afectando su relación con ella, es a lo que me refiero sí, no quiero causar más problemas a vosotros con “La reina”.

- ¿Y esos sarcasmos?-. Volví a enarcar la ceja, parecía que esa vieja técnica que usaba mi padre conmigo ya no funcionaba en la actualidad, estos chicos de ahora, no sé a que le teméis.

- ¿Qué sarcasmos? -. Contestó Kyllian mientras se levantaba con el saco de comida para alimentar a los Ponyta del establo.

- Bueee, yo te dejo mejor, que si vos no me tenéis confianza lo mejor será parar este interrogatorio, ¡partimos mañana!, ¡nos divertiremos mucho!, ¿vos sabes pescar?, por que yo no… -. Arrojé un poco de paja a la cabeza del muchacho, lo sé para mi edad esto son niñerías, pero lo hacía por el, una sonrisa en tiempos de guerra suele ser la mejor medicina para la desolación.

- ¡Basta, basta!, ¡déjame de arrojar eso o te juro que lo pagarás!, mira que aunque seas vuestro padrino yo he derribado Abomasnow y de este tamaño -. Señaló haciendo una especie ademán en donde daba a entender que el Abomasnow era tremendamente más grande, lo cual causó un ataque de risa en mí.

- ¡Jajaja!, ¿No querrás decir un pequeño Snover? -. Hizo una cara de molestia pero luego se hecho a reír conmigo.

- ¡Algún día seré más fuerte que vos ya verás! -. Arrojó paja a mi cara.

- Bueno, “ahijado” me retiro ya, que tengo que ir a platicar con los chicos y ver si me pongo “guapetón” para de una vez por todas conquistar a la pequeña y sexy bruja de Úrsula.

- Lo mejor será que te alejes del demonio…

- ¿Qué dices? -. No había entendido bien sus susurros.

- No nada, que es tan mala como un demonio, más vale que tengas cuidado con ella.

- Sí, sí, ¡no me vaya a morder la fiera!, ¡Grrrrrr! ¡Jajaja! -. Salí de las caballerizas apurado pues una hora atrás me habían avisado que Úrsula quería hablar con nosotros antes de vestirnos para la cena de gala.

- ¿Mosqueteros?, me tomé la molestia de llamarlos solo para pedirles un tremendo favor, hoy no quiero que sean fieles soldados de la corona, hoy ustedes serán tratados como lo que se merecen, como basu… ¡unos grandes condes! -. Aplaudió Úrsula, podía sentir el sarcasmo en sus palabras, la hipocresía no era su más grande virtud por lo que veo, Thomas aplaudía como tonto pensando que lo que había dicho Úrsula era en buen sentido, el dejó de aplaudir cuando Caius y yo posamos nuestras miradas molestas sobre el.

- ¿Qué? -. Preguntó Thomas atónito, yo solo giré los ojos haciendo un “Thomas eres un idiota”, a lo que reaccionó rápidamente parando de aplaudir.

- Bueno, está bien hago esta fiesta en beneficencia a… ¡Los niños pobres! ¡Jajaja! -. Reía demencialmente Úrsula, quien se encontraba sentada en el nuevo trono del palacio, hecho ni más ni menos que solo de cuarzo negro, ella como era de acostumbrarse vestía una especie de vestido negro muy excéntrico, algo muy singular de ella, ¿quién diablos diseñaba su ropa?, creo que debería mandar a la orca a su sastre en lugar de a tanta gente pobre que condena a diario, pero bueno el punto es que por alguna razón ella se encontraba de muy buen humor, algo sin duda muy extraño en ella.

- ¿Qué?, ¿nadie más está de buen humor?

- Con todo respeto su majestad, sus chistes son algo crueles.

- ¿Perdón?, ¿eres acaso un verdugo para saber lo que es cruel o no? -. Preguntó Úrsula enfadada ante la declaración de Caius.

- No, mi reina.

- Eso mismo pensé, ahora sella tu boca.

- Los mandé llamar por que quiero que se comporten civilizadamente ya que vendrá gente muy importante a esta cena la cual tuve que inventar que era “en su honor”, ¡Ja!, ¡como si lo tuvieran! -. Desde un principio yo me había dado cuenta de que esto era un teatro más, con otras intenciones, como todo lo que hace Úrsula Moore.

- ¿Quiénes serán vuestros honorables invitados mi lady? -. Preguntó Thomas curioso.

- Sólo personas de alta sociedad, ustedes no tenían nada que hacer entre ellos, pero desgraciadamente me pidieron tener a “ciertas personas” presentes, para poder estar aquí, así que les ordeno que se comporten.

- Como usted diga “mi lady”, ahora ¿podemos retirarnos ya? -. Mi gesto de flojera enfureció a Úrsula, reaccionando rápidamente a darme una bofetada.

- ¡Eso fue para que despiertes! -. Sobando mi mejilla ella me miraba con odio.

- ¡Pueden retirarse ya! ¡Vamos!

¿Úrsula pidiéndonos favores?, parecía que el Apocalipsis se acercaba, ¿o eso fue ayer?, cuando soñé que ella entraba con un arma punzo-cortante a mi habitación justo a media noche. Como sea que fuera ahora ella era lastimosamente nuestra reina, debíamos obedecerla o poder soportar las consecuencias de nuestra desobediencia, había un traje sastre para cada uno, la hora se acercaba y nuestra presentación oficial como los mosqueteros al “servicio de la corona” estaba a punto de comenzar. Terminando de tomar un baño un fuerte dolor de cabeza atacó mi mente, frente a mis ojos pude ver borrosamente como fue que Úrsula se encontraba en la habitación de su majestad el día de su asesinato, ¿habrá tenido algo que ver ella en su muerte? La verdad no sabía ya ni que pensar, todo en el castillo era muy raro, muchas veces vi entrar a un tipo extraño, que vestía como los asesinos a sueldo de las ciudades bajas del reino, aunque no creo que ella haya sido capaz de asesinar al rey a sangre fría, su majestad la consideraba como su hija, era imposible que ese pensamiento rodeara mi cabeza, ¿podría Úrsula tener la sangre tan fría como para asesinar a una persona?, tal vez ella no era la persona más dulce y amable del mundo pero no creo que fuera una asesina… ¿o sí?

- ¡Virgil! ¡Apresúrate! ¡Los invitados ya llegaron y Úrsula está furiosa preguntando por ti!

- ¿Qué? ¡Ya voy! -. Salí apresurado hacía la recepción del palacio, estaban ahí grandes personalidades del reino, tanto famosos escritores, como los condes del norte de Unova. Daba la impresión de que la “nueva reina” no había escatimado en gastos, todo era de muy buena calidad, alcancé a ver dos copas de oro desamparadas que si claro nadie se daba cuenta, terminarían obviamente en mi bolsillo.

- ¡Con ustedes la reina de Unova, Úrsula Moore!-. Apareció Úrsula; en ese momento lucía hermosa, sus ojos azules desbordaban lujuria esa noche, o bueno más bien creo que eso lo dice mi mente, pero aun así lucía malvadamente hermosa, su capa de “reina” arrasaba con varios metros de largo hecha solo de pieles negras, su vestido rojo como la sangre parecía sacado de una retorcida y a la vez hermosa imaginación, su corona de cuarzo y diamantes hacían que su cabello blanco pareciera opacado por su brillo, simplemente era una mujer exorbitantemente bella.

- ¡Buenas noches Unova!, ¡me presento hoy ante la sociedad como su nueva reina, esta noche Unova deja atrás sus tiempos de falsa paz y entra en periodo de guerra contra los Pokémon y les juro por mi vida, que ellos pagarán! -. Una gran ovación de aplausos sacudió el castillo, tras las palabras de la nueva reina, yo atónito sólo examinaba su belleza, cuando de pronto ella se acercó a mí.

- ¿Acaso tiene mi cara algo inusual? -. Preguntó Úrsula enojada.

- No, ¡claro que no!, es solo que luce usted hermosa esta noche -. En ese momento se acercó Sirnight a ella, jalándola del brazo.

- ¡Úrsula!, ¿puedes venir?, hay alguien que quiere saludarte -. Terminó llevándosela, parecía estar celoso o algo por el estilo.

- ¡Virgil!, no sería muy decente de tu parte llevarte esas copas que traes en los bolsos de tu traje -. Me dijo al oído Caius.

- ¡Está bien, está bien!, ¡las dejaré!

- Sí, eso no sería decente Virgil, mejor llevemos cuatro, dos tú y dos yo -. Dijo Thomas riendo.

A la mitad de la fiesta llegaron dos invitados muy raros a la fiesta, uno de ellos vestía una capa negra con destellos azules eléctricos, el otro parecía un simple sirviente aunque, a mi parecer eran muy raros, ¿De fuera tal vez?, decidí ir a hacer plática con el sirviente del invitado especial de Úrsula.

- ¿Eres de por aquí chico?

- ¡No molestes! -. El hombre se molestó y se dio la vuelta tras mi pregunta, pero en su cuello pude ver una especie de tatuaje brillante, era de algo que parecía un relámpago.

- ¿Te gustan los truenos?

- ¡He dicho que no molestes! -. Sacó en cuestión de segundos una afilada cuchilla.

- Ups, ¡perdona! No pensé que te molestara hacer amigo -. En ese momento salí de ese lugar directamente a revisar su carruaje, le pedí al mozo que los recogía que me dijera cual era el carruaje del ultimo invitado que había llegado a la fiesta; así fue, iba en camino a investigar el carruaje del invitado “especial” de Úrsula, cuando de pronto escuché voces adentro del mismo.

- Muchas gracias por decirme todos los planes del consejo, te prometo que tu premio será muuuuuy especial Zekrom -. ¿Zekrom había dicho?, eso… ¡Eso era imposible!, Zekrom era el dragón legendario del trueno, ¿tenía Úrsula tratos con los Pokémon?

- ¿Escuchas algo? -. Preguntó el hombre al que Úrsula llamó Zekrom.

- En lo absoluto -. Contestó Úrsula desconcertada, justo cuando Zekrom dijo esto se apresuraron a bajar del carruaje a investigar, a lo que yo rápidamente reaccioné subiendo al techo del castillo con una liana creada por mis habilidades con las plantas.

- ¡Alguien escuchó nuestra conversación!, ¡estoy seguro!

- Tranquilo Zekrom, si alguien lo escuchó yo lo sabré con la ayuda de Sirnight -. ¿Sirnight? ¿qué tenía que ver el con esto?

- ¡Ese malviviente psíquico no ayuda nunca en nada!

- ¡Pues sus habilidades psíquicas me han servido a mí! -. ¿Sirnight tenía poderes psíquicos?, esto cada vez era más raro.

- Vamos adentro, tienes que despedirte de mí como se debe, ¿O es acaso que ya se te olvido lo que “caballerosidad” significa?

- ¡Por supuesto que no!, al igual que a ti jamás se te olvidará lo que “Oscuridad” significa.

- ¡Ja! ¡Que galante! -. Dijo Úrsula mientras tomaba al hombre del brazo y se encaminaban hacia la sala de ceremonias de nuevo. Algo estaba pasando aquí y yo jamás me había dado cuenta, esto era muy fuerte como para que Úrsula mantuviera tratos con los Pokémon, primero voy a investigar que pasa y después hablaré con los chicos sobre esto, no quiero meterme en problemas sin antes saber a lo que me enfrento, al descubrir que Úrsula tiene tratos con los Pokémon sin prueba alguna iría inmediatamente a la horca, condenado por alta traición, así que obviamente necesito investigar la clase de terreno por la que estoy a punto de emprender mi camino. Salí apresurado hacía el despacho de Úrsula para buscar pruebas contundentes sobre lo que estaba pasando y darme cuenta del juego que la nueva reina estaba jugando, ¿Por qué ponernos en guerra contra los Pokémon cuando Úrsula está teniendo tratos con ellos?, todo esto era demasiado extraño, hurgando en la biblioteca de despacho encontré lo que parecía una especie de libro muy antiguo, su portada estaba hecha de cuero negro y al inicio tenía cuatro letras “D” en cada esquina, lo abrí parecía una lengua antigua pero era un poco entendible, comencé a leer y transcribir al lenguaje normal un fragmento del mismo:

Mientras el delgado filo de maldad continúe haciéndole compañía a la dama de las sombras, la justicia no existirá, la felicidad se verá opacada por la tristeza y el odio dominará hasta el más recóndito espacio en sus almas. El más valiente se convertirá en un cobarde bajo las penumbras… El más listo será engañado por la astucia de la oscuridad y el más fuerte caerá rendido ante la fuerza implacable de la noche… Hay solo una forma de detener la eterna llama del inframundo, ¡encierrenla! ¡encierrenla en el fondo de su propia y putrefacta alma!, los días de caos y terror pueden ser detenidos por la fuerza de tres, la fuerza de tres que elegirán a el cuarto, cuando el número cuatro esté listo, de nuevo surgirá la guerra, pero será una guerra llena de paz, juntos desbordaran aquella arma que va en contra de la venganza y que los mortales podrán llamar algún día JUSTICIA”

- No puede ser, ¿qué clase de libro es este? -. Lo miraba fijamente mientras escuché que alguien se acercaba, me apresuré a poner el libro en su lugar y salí lo más rápido posible hacia la ventana.

- Sirnight alguien anda merodeando por todo el castillo, ¿has visto a los mosqueteros?

- De hecho los tres se me perdieron de vista desde hace una hora en la fiesta, ¿en serio te preocupan tanto esas basuras?

- Basuras o no, tú y yo sabemos que no pueden enterarse de nada ni huir de tus poderes psíquicos, encuéntralos y uno a uno quiere que les borres la maldita memoria, ya que creo que uno de ellos escuchó la conversación que tuve con Zekrom en su carruaje.

- ¿Por qué diablos tengo que ser yo el quien limpia tus desastres?

- Por qué eres mi perro faldero, recuerda muy bien quien soy ¡pedazo de imbécil!

- Lo lamento Úrsula, se hará como tú digas -. Así que Sirnight tenía esta clase de poderes extraordinarios ¿cómo nosotros?, eso explica por qué no recuerdo muchas noches lo que pasa a la mañana siguiente,  el efecto es como si lo hubiera soñado y no vivido, es algo raro lo mejor será no acercarme a Sirnight.

La noche llegaba a su fin, hice acto de presencia junto con los chicos para despedir a todos y cada uno de los invitados de Úrsula. Se veía algo sorprendida de vernos a los tres como si nada hubiera pasado, yo sabía que al anochecer ella y Sirnight se inmiscuirían a nuestras habitaciones a borrarnos las memorias, así que les dije a los chicos que esa misma noche saldríamos sin avisar a nadie. Iremos al Bosque Corona en donde pretendo mostrarles lo que yo puedo hacer.

- ¿Dónde se habían metido inútiles?, no les doy oro solo para que se la pasen jugueteando en los alrededores del palacio, la próxima vez que esto vuelva a suceder, los obligaré a lavar las celdas ¿les quedó claro?

- Disculpadnos por favor reina mía, solo nos asegurábamos de que el palacio estuviera libre de Pokémon para evitar un ataque sorpresa a vuestra real compañía.

- ¡Deprisa chicos! -. Les gritaba a Caius y Thomas cuando arreglaban nuestras cosas para partir al bosque a mitad de la noche.

- ¿No puedes ayudarnos Virgil?, ¡esto está demasiado pesado!

- Lo haría pero verán, hoy acabo de arreglar mi cabello y no quiero despeinarme.

- Si sigues con esa actitud te aseguro de que mañana en el bosque ya no tendrás cabello -. Refunfuñó Caius entre dientes.

- ¡Te escuché! Y ¡eso lo veremos!, a decir verdad tu ya eres muy viejo para esto Caius, sin duda Thomas te haría trizas con solo un pulgar.

- ¿Es verdad eso Thomas? -. Miró a Thomas en señal de duda.

- Pues, yo… Me uno a tu lucha si me cocinas esa deliciosa torta de carne que sabes hacer -. Ambos me miraron enarcando una ceja.

- ¡Eso no se vale!, ¡compras a Thom por comida!

- ¡En la guerra y en el amor! mi querido Virgil, cualquier estrategia es válida -. Continúo Caius guiñando un ojo.

Después de un rato de discutir estrategias sobre el cómo patearíamos el trasero de Caius yo y Thom, bueno está bien Caius y Thom discutían como me patearían el trasero a mí pero bueno el punto es que nos dirigíamos a la casa del pequeño Kyllian para llevarlo con nosotros, a decir verdad el pueblo daba un poco de miedo por la noche, esos Noctowl mirándonos fijamente simplemente me causaban escalofríos. Los chicos iban riendo de los chistes que Thom hacía acerca de mi frenética vanidad, siempre lo hacían era algo desesperante el que dijeran: “¿Qué hace Virgil en la orilla de un lago?” “¿está pescando?” “ !No! ¡Simplemente no sabía en qué lugar ver si su cabello aún lacio! ¡Jajajaja!”, sus risas frenéticas se cesaron al ver como un tipo que vestía una capucha azul nos había estado siguiendo los últimos minutos-

- ¿Quién eres? -. Susurré justo antes de tomarlo desde atrás y apuntar con mi espada rapier en su garganta.

- Soy solo un mensajero del tiempo mosqueteros-

- ¿Qué del tiempo? ¿De qué rayo estás hablando? -. Empuñe mi espada más fuerte para obligarlo a hablar, cuando de pronto descubrió su rostro se trataba de un extraño chico pelirojo de ojos azules.

- Sé exactamente quienes son, se lo que fueron en algún pasado y se perfectamente a lo que están destinados en un futuro no muy lejano- Les aguarda un futuro desgarrador, pero veo que sus espíritus nacieron para jamás ser doblegados, en sus manos descansa la paz de la tierra, en sus manos está el detenerla.

- ¿Detenerla? ¿A quién debemos detener? -. Vino a mi cabeza aquella extraña página que arranqué del libro negro de Úrsula.

- Sabes muy bien de quien hablo Virgil Mercier -. Volteé mi cabeza hacia otro lugar, por alguna razón me niego a creer que Úrsula sea una mala persona, tal vez todo esto sea un malentendido, cuando miramos hacia donde estaba el chico esta ya había desaparecido, lo buscamos rápidamente pero simplemente se lo tragó la tierra, cuando iba a hablarles a los chicos sobre lo que había descubierto de el libro, salió Kyllian de su cabaña.

- ¿Están listos? -. Parecía muy feliz de poder ir con nosotros, finalmente éramos como su única familia, será mejor que no arruine este momento con mis declaraciones psicóticas sobre lo que pienso, sobre mis dudas y demás comentarios que habría que tal vez aumentarían el dolor del pequeño Kyll, lo mejor sería callar pero sólo lo haría por ahora. El camino hacia el bosque me pareció muy corto sobre todo con las pláticas que teníamos nosotros y los chicos, sobre nuestro futuro como mosquetero y que nos esperaría después de la guerra. Thomas había dicho que se embarcaría hacia la lejana tierra de Johto quería conocer el mundo,  Caius se iría con sus padres de viaje a unas islas paradisiacas hacia el oeste de Unova, la verdad yo no sabía cuál era mi destino ahora, ni si quiera sé si estaré vivo mañana.

- ¿Pasa algo Virgil? -. Preguntó Caius sorprendido, pues no había hablado en todo el camino.

- No, sólo estoy pensando que yo no iré a recoger la madera para el campamento, ¡que vaya Thom! -. Solté una risa que Caius reconocía muy bien, pues enseguida se dio cuenta de mi estado de ánimo sus ojos fueron de “hablaremos luego”. Armamos el campamento antes del anochecer, era una noche algo húmeda y el fuego tardó un poco en encender, la cascada del bosque nos quedaba a solo algunos pasos, Caius se encargó de pescar la cena, Thomas de ir por la madera para el fuego, Kyll y yo nos encargamos de levantar el campamento, cerca de una hora estuvimos hablando de tácticas de guerra que alguna vez nos había enseñado el padre de Caius, poco después Caius y Thomas estaban ya durmiendo en sus tiendas mientras yo continuaba observando el fuego y recordando lo que había sido mi pasado, de pronto vi como Kyllian salía de su tienda.

- No puedo dormir, desde hace tiempo tengo unas muy horribles pesadillas, un demonio de ojos azules brillantes me acecha hasta la muerte -. Parecía un poco nervioso, tal vez porque apenas mañana iniciaría su entrenamiento como un nuevo integrante de los mosqueteros.

- ¿Un demonio de ojos azules has dicho? -. Recordé con escalofríos la noche en la cual murió mi padre y de la cual yo fui testigo.

- Sí, es un demonio que se oculta entre sombras y que nada lo detiene, estas pesadillas surgieron desde la muerte de mamá.

- Te contaré algo que sucedió hace mucho tiempo… Fue una noche de octubre yo había cumplido 17 años para ese entonces, papá llegó de nuevo ebrio a casa cuando esto ocurría simplemente mamá me pedía que me fuera a mi habitación pues él se ponía malhumorado y agresivo, esa noche mi mamá estaba muy enfadaba pues había desaparecido desde ya hace días, ella le reclamo pero… -. Suspiré en señal de que algo triste ocurriría.

- ¿Pero qué? ¿Qué pasó después? -. Preguntó Kyllian curioso

- La comenzó a golpear fuertemente y fue cuando yo bajé a ver que estaba pasando, mis ojos estaban húmedos al ver como mi madre era azotada vilmente por aquel hombre que desgraciadamente me había dado la vida, tomé una espada con mis manos y lo obligué a salir de casa, le dije a mamá que lo llevaría a que lo encerraran mi odio era muy grande, podría decirse que infinito yo en verdad deseaba su muerte en ese momento iba apuntándolo y caminando a la vez para llevarlo con los guardias del reino para que lo encerraran, pero forcejeamos por la espada en un callejón, obviamente él era más grande y fuerte así que logró quitármela de un solo golpe, apuntándome con ella y dispuesto a asesinarme de repente apareció una sombra en el callejón yo miraba atónito como de la sombra surgía algo parecido a un demonio incorpóreo que rápidamente se acercó a mi padre y mientras me miraba le susurró al oído… “Tu alma  me pertenece” con una voz doble y grave, en ese momento con solo tocar su pecho vi como la vida se iba de su rostro, después de aquello el quedó resumido a cenizas que el viento se llevó, el espectro me miraba fijamente y lentamente se desvaneció entre las sombras del callejón, yo… jamás le había contado esto a nadie.

- ¡Es ella! -. Reaccioné rápidamente a las palabras de Kyll.

-¿Qué? ¿de que estas hablando Kyll?

- El espectro es Úrsula, ¡ahora estoy seguro! -. De pronto comenzó a contarme todo de lo que había sido testigo, supe que había un Consejo de Dragones legendarios que cuidaban a los Pokémon y a la humanidad de desastres mundiales, que ellos junto con Melissa tomaban las decisiones de lo que pasaba o no pasaría en el mundo, que mis poderes ahora habían sido expuestos junto con ellos y que no sólo yo los tenía, pues en ese momento Kyllian me enseñó su capacidad en el agua, podía purificarla, convertirla en hielo, podía correr sobre ella como si fuera una superficie sólida, me mostro también como podía durar varios minutos bajo ella sin si quiera tener que salir a respirar. No sabía que decir en realidad estaba muy sorprendido de que además de nosotros Kyllian también tuviera estos poderes.

- Vaya, es muy raro ¿no?

- Bastante ¿Qué trucos puedes hacer con las plantas? -. Me preguntó Kyllian, de repente un pequeño brote salía del suelo, el brote se convertía en un pequeño árbol de hermosas moras. También le mostré que podía caminar descalzo sin lastimarme o resbalarme, la tierra fortalecía mis pies para que estos fueran fuertes, cada lugar que tocaba con la planta de mis pies se veía enverdecida al instante, podría revivir un bosque entero si así lo quisiera.

- Es maravilloso ese poder que tienes Virgil, sería fantástico que pudieras utilizarlo para ayudar a las personas.

- Es maravilloso, pero también debe de existir un equilibrio ¿sabes?, así como no todo es agua en este planeta, no todo debe ser bosques frondosos.

- ¿Qué haremos ahora que sabemos de nuestros poderes y la verdad sobre Úrsula?, ¿Se lo diremos a los demás?

- Creo que lo más prudente por ahora es guardarnos la verdad sobre Úrsula, entre menos personas sepan quien es en realidad creo que estaremos a salvo, lo de nuestros poderes creo que sí debemos de sacarlo a la luz pero sólo entre nosotros, así podremos entrenar libremente mientras estemos en el bosque ¿no crees?

- Eso es muy buena idea, pero quiero que cuando Melissa lo crea prudente la verdad debe salir, nos revelaremos los cuatro contra Úrsula y pelearemos contra su ejército, lucharemos para defender a los Pokémon.

- Melissa sabrá cómo se hará toda esta transición por ahora regresando al castillo todos nos deberemos de proteger de Sirnight, sus poderes psíquicos podrían arruinar nuestros planes -. Dije terminantemente, la madrugada transcurría y cuando Caius y Thomas despertaron, se quedaron asombrados al ver todo lo que el joven Kyllian era capaz de hacer, Thomas trató varias veces de caminar sobre el agua pero inmediatamente caía hacia el fondo de la cascada, sin embargo no dudó ni dos segundos en crear un puente de rocas hasta lo más alto de la cascada. Caius por su parte recogía como un imán pedazos de acero de la tierra, hasta las más pequeñas mioropartículas podían ser atraídas si el así lo deseaba, terminó formando una pequeña espada rapier nueva de aquel acero que había logrado obtener. Todo parecía ir consiguiendo un camino, nosotros podíamos hablar libremente de nuestros poderes, entrenamos por una semana completa día y noche, Kyllian el último día nos contó sobre su amigo Suicune y el significado de el dije de “agua mística” que siempre llevaba con él, era el poder del agua entregado por los Pokémon acuáticos a los hombres. Recogimos el campamento con nuevas esperanzas y nuevos logros de los que estábamos orgullosos cada uno dominaba casi por completo su elemento, Caius el acero, Thomas las rocas, Kyllian el agua y yo las plantas. Sentía como un poder completamente nuevo surgía en mí, esta vez podía luchar con quien sea, esta vez ya no sentía más temor.

Un río implacable de venganza no deja nada bueno a su paso, una sensación de quietud siempre debe guiarte por el buen camino, ¿Cómo puedes olvidar todo aquello que te provoca odio?, no lo puedes olvidar, simplemente tienes que luchar contra ese sentimiento, puede que esté llena tu alma de rencor pero debes de aprender a diferenciar un buen corazón de una persona con ausencia del mismo, una pelea no arregla las cosas, la guerra nunca cede paso a la paz y la venganza jamás suplantará a la justicia. ¿Tienes clara tu promesa?, convertirte en un valiente será ahora tu deber.

 CONTINUARÁ…

 

 

“Nightmare With Darkrai” – The Royal Knights – : Betrayer

el noviembre 2, 2012 en E L L E POKéMON Magazine, Fansektor, Noticias

Pánico que nace desde el fondo de mi alma ¿algún día dejarás de poseerme?, el terror poco a poco intenta adueñarse de mis sentidos, acechándome se encuentra la traición, no permitiré el paso de la mentira; pues ese es el camino que alguna vez me guio a la destrucción. ¿Oscuridad acaso pretendes tu vencerme?, creo que la noche jamás nunca aprendió su lección, pues detrás de cada tenue luz de luna, siempre estará un radiante rayo de sol. 

Melissa Meroon

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Capítulo 13: Betrayer

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- Oscuridad no puede ser destruida -. Dijo el pequeño sol cuando Melissa terminó por fin de pedir el deseo, yo no podía creer que un ser con semejantes poderes como “el pequeño sol” no pudiera destruir a Úrsula ¿acaso era indestructible? La inmortalidad también podría ser arrebatada, pero lastimosamente para nosotros arrebatarle la inmortalidad a Darkrai es prácticamente imposible, pues sus poderes aumentan cada día más.

- ¿Jirachi estas completamente seguro de lo que estás diciendo?, ¿Por qué oscuridad no puede desaparecer de este mundo?, ¿por qué tiene que seguir la maldad y no dejarnos en paz?

- Existe un equilibrio Meloetta, jamás podría existir la luz sin la oscuridad, al igual que la bondad no existiría sin la maldad -. Dijo aquella pequeña estrella de la que irradiaba una luz que llenaba a de alegría mi alma, su voz era como la de un pequeño niño, rodeaba a Melissa mientras hablaba con ella, como si estuviera jugando con cualquier otro Pokémon, yo miraba con asombro como esa luz al tocarla, hacía que la felicidad volviera de nuevo a mi ser, es como si callera en un profundo agujero lleno de buenos sentimientos y sin miedo a caer.

- ¡Eso es imposible!, ¡debe de haber una manera de detener la maldad de Darkrai!, ella… ¡ella no puede seguir en este mundo!

- La hay Melissa, hace muchos siglos atrás; un rasgo de maldad fue contenida en una pequeña caja de luz llamada “Estrella lúgubre”, en la cual podría permanecer encerrada por la eternidad, más sin embargo debo advertirte, que esta no puede ser fabricada únicamente con mi poder.

- ¡Ustedes solo hablan de sus deseos!, ¿qué es lo que pasa con el mío?, ¡quiero a mi madre de devuelta!, ella me fue arrebatada de la peor manera, por favor… pequeño sol, ¿podrías acaso regresármela? -. El rostro de Melissa cambio a un estado de tristeza, pude ver en sus ojos que mi deseo no podía ser cumplido, fue entonces que una lágrima alcanzó a tocar mis mejillas, yo me di cuenta de que ella jamás volvería. Jirachi se acercó a mi rostro, tomó esa lágrima con su pequeña mano y esta comenzó a brillar, la lágrima se fue amoldando hasta convertirse en lo que parecía un pequeño diamante en forma de corazón, el cual Jirachi introdujo en mi dije “agua mística”.

- No derrames tu corazón por los ojos, él siempre debe estar en tu pecho, al igual que ella tu corazón siempre será parte de tu alma -. Al decirme esto sentí una alegría infinita supe que mi madre jamás se había ido, si no que ella siempre estaría conmigo, sus sentimientos aún estaban aquí, guardados en mi alma, Melissa corrió a darme un fuerte y reconfortante abrazo, ahora mi corazón era un diamante y lo resguardaba un dije de agua.

- Meloetta el tiempo se termina, tienes que brindarme la mitad de tu corazón inmortal para poder crear de nuevo una estrella lúgubre-. Dijo aquel Jirachi mientras Meloetta me veía fijamente.

- No te preocupes Kyll, todo saldrá bien ya verás, yo jamás me iré de tu lado y seremos amigos para siempre.

- ¿Promesa de corazón?

- ¡Promesa de corazón! -. Entonces asintió con la cabeza y comenzó a sacarse una luz delicadamente rosa de su pecho, ¿acaso era eso su inmortalidad?, Jirachi la tomó con sus manos y cuidadosamente fue transformándola en una caja pequeña de la cual salían destellos de luz, después de esto Melissa cayó desmayada.

¡Melissa!, ¡Melissa respóndeme!, ¡Melissa por favor despierta!

- Ella estará bien, mi tiempo se ha terminado y  Kyllian en tus manos está ahora detener a la maldad que ha llevado el caos por siglos, tu cuerpo tal vez se cansé, pero cuando este ya no pueda más, entonces… entonces podrás usar tu espíritu.

- ¿Mi espíritu? -. Al decir esto el cometa milenario iluminó los cielos, el tiempo de Jirachi en esta tierra había llegado a su fin, él me sonrió y tocando su pecho desapareció con un destello cegador.

- ¿Kyllian?, ¿dónde está el pequeño sol?, ¿tienes en tus manos la estrella lúgubre?

- Sí, no te preocupes, armaré un campamento aquí, parece que una tormenta de nieve se acerca, mañana partiremos al amanecer, debes descansar.

- Me siento algo débil, está bien Kyllian, tengo que descansar un poco para poder bajar la montaña mañana -. La noche y la tormenta habían llegado, yo tocaba mi agua mística, recordaba como mi amigo Suicune estaba de vuelta conmigo, muy pronto yo y el entrenaríamos juntos para por fin poder dominar a la perfección lo que él llamaba “dones acuáticos”, apenas había descubierto lo que estaba pasándome, yo no era el bicho raro que siempre creía, al parecer el dios Arceus me había bendecido con grandes dones para proteger la tierra, tanto de humanos como de malvados Pokémon. Estas fueron palabras de Suicune, que al parecer era más que solo mi amigo, si no que compartíamos una similitud con nuestros “dones”, él era algo así como mi mentor. La noche era muy fría, Melissa se encontraba completamente dormida, parecía en realidad estar muy cansada, escuché como los arbustos silvestres hacían un ruido fuera de lo común, decidí salir a investigar.

- ¿Quién anda ahí? -. Grité algo asustado, pues en realidad temía que fuera de nuevo el ilusionista.

- ¿Es una linda noche no lo crees híbrido? -. Se escuchó la grave voz del ilusionista en medio de la tormenta y la noche, podía percatarme a la perfección de su voz.

- ¿Qué es lo que quieres? -. Pregunté empuñando mi espada.

- Baja tu arma hibrido, ante todo debes tener honor… ¿Acaso no crees que si quisiera atacarte lo habría hecho ya? -. En ese momento me hizo entrar en razón, si él quisiera atacar ya lo habría hecho, pero por alguna razón no terminaba de creer en sus palabras.

- Las palabras se las lleva el viento ilusionista, ¡hazte presente y podré comprobar tus intenciones! -. De la tormenta de nieve entraba caminando un humano que se desvestía de su camuflaje completamente, ahora yo podía ver la imagen humana del ilusionista.

- Solicito permiso para hablar con Lady Meroon -. Vaya cinismo, ¿después de tratar de asesinarla ahora pretendía que yo lo dejara hablar con Melissa a solas?, este tipo había perdido por completo la razón.

- Permiso no concedido -. Apunté mi espada rapier a su garganta.

- ¡Oh vamos!, discúlpame niño híbrido, pero ¿sabías que podría asesinarte ahora mismo si así yo lo deseara?, tengo razones muy importantes para no hacerlo créeme, la vida de muchos humanos y Pokémon corren peligro -. Al verlo a los ojos mientras hablaba, noté sinceridad, pero mi corazón aún sentía que había malicia en su alma.

- Podrás hablar con Melissa sí, pero yo tendré que estar presente por si intentas algo.

- ¡Como quieras!, esto es de suma importancia, así que dile que la veré junto al río bajando la montaña después del mediodía mañana.

- Ahí te veremos y más te vale que no intentes nada, ¡por qué lo sabremos!

- Cuanta desconfianza, todo un halago para mí -. Al decir esto aquel hombre que parecía un elegante ladrón desapareció entre la tormenta de nieve, el amanecer se acercaba.

Llegábamos a la orilla del rio en donde nos esperaría aquel sospechoso individuo escuchamos algo parecido a un ejército que marchaba a las orillas del mismo, nos sorprendió mucho pues la guardia real no entrenaba por estos lugares sobre todo tan cerca de la ciudadela de sombras, en donde decían vivían muchos asesinos y malvivientes. Yo y Melissa nos adentramos hacia aquella orilla de río, frente a nosotros estaba una gran armada que vestía una armadura negra con una marca en sus espaldas parecidas a dos dagas de plata, el símbolo fraternal de los asesinos. El ilusionista nos observaba fijamente, el comenzó a hablar.

- Señorita Melissa nosotros somos de la ciudadela de la sombras, somos una legión de asesinos a sueldo ilusionistas, yo soy el comandante de ellos, mi nombre clave es Morgan, nos hemos reunido ante usted para demostrar nuestra completa disposición para así poder enfrentar a la nueva reina de Unova; Úrsula Moore.

- ¿Perdón? -. Dijo atónita Melissa, quien al igual que yo, no terminaba de creer lo que estaba pasando, ¿por qué el cambio de bando?, ¿por qué la traición hacia Darkrai? de quien seguramente estos asesinos eran tan devotos.

- Se están preguntando porqué nuestro cambio de bando, es simple, yo el jefe de la ciudadela de las sombras fui contratado para asesinarla a usted señorita Meroon.

- ¡Eso está más que claro!, explícate sin más rodeos.

- Bien, cuando regresé al palacio para informarle a Darkrai que usted estaba acompañada de un híbrido humano me di cuenta de que este sólo desea la destrucción de la región de Unova, no solo terminar con los humanos, sino también con nosotros los Pokémon y eso de ninguna manera puede ser permitido, hablé con mi pueblo y todos estamos dispuestos a incluso entregar nuestra vida, para que la guerra jamás comience y si esta da inicio, también estamos dispuestos a pelear con vosotros para juntos vencer a Úrsula.

- ¡No te pases! -. Todo el ejército postró su mirada en mí, lo cual fue un poco vergonzoso.

- Pues, sinceramente creo que en tus palabras, pero ¿estás dispuesto a estar bajo mis órdenes y las del Consejo Dragón?

- Estoy completamente a sus pies señorita Meroon-. Dijo aquel asesino que ahora más que un asesino mostraba una nueva faceta como caballero.

- Aunque habrá que cambiar su nombre y… un poco su modo de vivir, ¿están dispuestos a hacer eso?

- Por supuesto mi lady, ¡esto será por el bien de todos!

- Está bien tendremos que hacer nuestro primer plan por salvar este reino, tienes que salvar al hijo del rey, que se encuentra ahora en el palacio, ¿podrás entrar como si nada hubiera pasado?

- ¡Claro!, eso no será problema, pero ¿en dónde se encuentra?, yo jamás vi a alguien parecido a un príncipe cuando fui al palacio.

- Esta oculto, yo lo ayudé a ocultarse, esta en los cavidades subterráneas del palacio, te diré exactamente como encontrarlo, por favor tienes que ayudarlo a salir, él es la única esperanza de que este reino prospere.

- ¿Esta es entonces mi primera misión?, le prometo lady Meroon que no le fallaré-. Melissa sonrió ante tales declaraciones, esto nos daba a ella y a mí nuevos sentimientos de confianza en que si una guerra llegaba a azotar estas tierras, el bando de los Pokémon no estaría del todo desprotegido.

- He depositado toda mi confianza en usted, general Morgan y créame que espero con toda mi alma que esto se solucione de la manera más pacifica posible, pero si Darkrai no entiende razones no tendremos más opción que defendernos de su guerra.

- Estoy totalmente de acuerdo señorita Meroon, he visto ya su ejército humano y créame, no están del todo desarmados.

- Me siento mal… no, no puedo respirar -. En ese momento Melissa cayó inconsciente de nuevo, el ilusionista alcanzó a tomarla en sus brazos.

- ¡Lady Meroon!, ¿Lady Meroon? ¿Qué es lo que ha pasado? -. Esto comenzaba a preocuparme demasiado pues después de haber entregado su inmortalidad, se había desfallecido dos veces.

- Ella perdió su inmortalidad ayer.

- ¿Qué?, pero ¿cómo pudo pasar semejante cosa?, ¿fue Úrsula quien lo hizo?

- No, es una larga historia, por lo pronto ¿alguno de ustedes puede traerme algunos frutos del bosque?

- Yo iré -. Dijo uno de los asesinos del ejército, Melissa despertó después de varios minutos.

- ¿Qué fue lo que me pasó?, de repente todo se puso oscuro.

- Acabas de desmayarte hace varios minutos.

- Debe ser por mi falta de poderes e inmortalidad, ¡tengo que ir con el consejo dragón cuanto antes!-. Dijo Melissa levantándose rápidamente.

- Melissa eso puede esperar, tienes que recuperarte un poco, come algunas frutas anda.

- ¡Las comeré por el camino tenemos que llegar al Bosque Blanco y reunir al Consejo de los Dragones! -. Dijo subiendo apresuradamente a los Rapidash del ejército de la ciudadela de las sombras.

- ¿Y el general Morgan?

- Se ha marchado, dijo que cuidara de ti y que el príncipe Alexandre estaría aguardando por mí en la parte más segura del bosque.

- Algo no anda del todo bien, tenemos que irnos -. Los soldados hicieron reverencia dejando pasar a “Lady Meroon” como la llamaban. Cabalgamos cerca de una hora por el camino del bosque antes de llegar al palacio, Melissa casi se desmaya nuevamente al ver impactada la cabeza del ilusionista empalada a las afueras del castillo de cristal. Parecía que Úrsula había descubierto nuestro plan, solo espero que no haya hecho lo mismo con el príncipe, las partes de ilusionista estaban por todas las partes del pueblo aún había sangre que caía desde las mismas, Darkrai había asesinado ya a nuestro nuevo aliado, aunque Melissa cubría su rostro con una capucha blanca, podía ver en sus ojos tristeza pues a pesar de haber conocido poco al ilusionista, ella se había percatado desde antes de sus buenas intenciones, había muerto ahora una gran esperanza para nosotros de ganar la guerra, pues sin su líder era dudable que el ejército formado por este nos fuera a ayudar gracia a esto, yo observaba atónito como el pregonero del palacio gritaba por órdenes de la “Nueva Reina”.

- ¡Desde hoy humanos y Pokémon salvajes no pueden tener contacto alguno, la ley del parlamento número 100 prohíbe terminantemente el acercamiento a Pokémon salvajes o poco domesticados y quien sea sorprendido teniendo trato alguno con estos salvajes, será juzgado y condenado a una violenta muerte frente al pueblo, como advertencia la REINA ÚRSULA MOORE, ha colocado por todo el reino su primer retador conocido como el Pokémon ilusionista ZOROARK! -. Un escalofrío espantoso recorrió mi cuerpo antes de ver ante mis ojos como Úrsula había asesinado a Ilusión por traicionarla, ella ahora sabía que había un nuevo heredero al trono de Unova, sin embargo no sabía dónde encontrarlo, esta visión parece haber sido creada por Zoroark y enviada a mi inconsciente antes de su muerte.

- ¿Qué pasa? -. Preguntó Melissa inquieta, pues había escuchado esta terrible nueva ley.

- Zoroark, parece que implantó una visión en mi mente antes de morir, Úrsula ya sabe que el príncipe Alexandre está vivo, tenemos que encontrarlo ahora, ha escapado al Bosque Blanco.

- Bien, ¡apresurémonos! El tiempo corre y creo que Úrsula pronto se enterará que estuvimos aquí -. Tomamos camino hacía el Bosque Blanco, en donde el príncipe Alexandre nos esperaba, aunque no sabíamos dónde yo sé que lo encontraríamos, te prometo Ilusión que tu muerte no será en vano.  Continuábamos nuestro camino abriéndonos paso hacía el bosque los caminos en donde antes los pequeños Pokémon solían reunirse a jugar con humanos o solo descansar; habían sido remplazados por lo que parecían incendios provocados por la guardia real de Úrsula Moore, quien había cambiado el solemne símbolo del antiguo rey de una bandera blanca rodeada por brillantes con las alas de los dos dragones legendarios quienes crearon Unova; Zekrom y Reshiram, por una bandera negra en su totalidad quien tenía por símbolo una estrella blanca con puntas rojas rodeada por varios aros de espinas plateadas.  El camino al Bosque Blanco quien era protegido por el consejo dragón que al parecer era la única marca del mapa que Úrsula había dudado en atacar, era desolador aquello que antes estaba cubierto por la más bella naturaleza ahora; solo era caos.

- ¡Descubran sus rostros humanos! -. Gritaron desde la sombras.

- ¡Muestren los suyos y nosotros lo haremos también! -. Parecían haber conocido mi voz pues desde lo profundo del bosque comenzaron a salir los miembros de aquel ejército formado por el ilusionista.

- ¡Joven Kyllian, Lady Meroon! ¿Dónde está nuestro general? -. Preguntó aquel joven soldado que parecía apenas iniciar su vida como un Assassin. Melissa agacho su cabeza moviéndola en señal de respuesta hacía aquella cuestión.

- Lo entendemos perfectamente mi lady, él sabía que corría ese riesgo y no quiso que ninguno de nosotros fuéramos en su lugar, estamos seguros de que hasta el último instante murió protegiéndonos, el príncipe Alexandre acaba de llegar hace un par de horas, creo que debemos partir al Consejo Dragón, si no les molesta al ejército y a mí, nos gustaría pedir una audiencia para ofrecer nuestros servicios al consejo -. Melissa asintió con la cabeza a esta honorable petición, yo solo observaba como ella conservaba la calma ante tan crítica situación, ahora sabía que ella era una mujer muy fuerte.

- ¡Príncipe Alexandre!, ¡su majestad! ¿Cómo se encuentra?

- Muy bien joven Kyllian muchas gracias por su ayuda y a todos vosotros os prometo que en algún futuro cercano sus sacrificios serán plenamente recompensados, no solo con oro y plata, si no con un completo estado de paz en vuestras tierras.

- Se lo agradecemos mucha majestad, ahora si no le molesta y por su seguridad debe usted acompañarnos.

- Os sigo caballeros.

Para en la noche estábamos ya en el interior del Bosque Blanco, Melissa parecía estar muy preocupada por lo que pasaría con el ejército de la ciudadela, pues en realidad si la guerra llegaba a nosotros y no teníamos suficientes hombres a nuestro disposición; la derrota sería irremediable, ella iba en la parte de adelante hablando con el joven que parecía ser el sucesor de Morgan. Yo mientras tanto hablaba y bromeaba con los ilusionistas del ejército a los que poco a poco comprendí que todo lo que hacían y los crímenes que cometían siempre por lo regular iban dirigidos hacia la gente malvada o ricos que se aprovechaban de sus puestos, jamás habían matado a alguna persona inocente, puesto que por lo que me habían contado ellos tenían la habilidad de ver la “negrura del alma”, yo les hablé sobre mis poderes recién descubiertos y como tenía mi habilidad para controlar el agua, ellos dijeron lo mismo que me dijo Suicune “Don de dios” que me dio Arceus. Dijeron que era muy extraño ver a un híbrido humano, puesto que casi siempre la mayoría de híbridos como ellos son Pokémon con la habilidad de transformarse en humanos, pero como mi poder era al revés, un humano con poderes de Pokémon era raro, también preguntaron si podía transformarme en Pokémon, a lo cual yo contesté que no, que jamás lo había hecho, les pareció muy raro escuchar eso puesto que si ellos eran Pokémon que ahora habían adquirido forma humana, yo que era un híbrido también tenía que haber adquirido una forma Pokémon, de repente vino a mí la frase que me dijo Jirachi, “tu cuerpo tal vez se canse, pero cuando este ya no pueda más, será entonces cuando puedas usar tu espíritu”.

- ¿Tu espíritu?, ¿eso fue lo que te dijo el pequeño sol?

- Así es, “Tu cuerpo tal vez en la lucha se canse, pero cuando este ya no pueda más, será entonces cuando puedas usar tu espíritu”, eso fue lo que me dijo.

- Nosotros llamamos “espíritu” a nuestra transformación humana.

- Entonces mi “espíritu” ¿será un Pokémon?

- No te aceleres joven híbrido aún tienes mucho que descubrir y fuertes entrenamientos en los cuales debes sobresalir para poder usar tu espíritu, nosotros pasamos por un arduo entrenamientos para poder alcanzar un nivel máximo de concentración que nos permita adaptar la forma humana, es un gran entrenamiento mucho más allá de lo físico.

- ¡Pues si es así, estoy dispuesto a entrenar con ustedes!

- ¡Jajaja! Ha sido un muy buen chiste joven humano -. Se reía gran parte del ejército, cuando de repente vimos como la maleza se habría camino haciendo una hermosa entrada a lo que parecía una llanura, la parte especial en donde se reunía el Consejo Dragón.

- ¡Humanos, híbridos y Pokémon, el consejo inicia su sesión! -. ¿Hablaba Arcanine? Mientras arrojaba una llamarada al cielo, lo cual creo yo indicaba el inicio de la sesión, el ejército formó una hilera, mientras su joven nuevo comandante y yo contemplábamos frente a aquella gran mesa en donde estaban sentados los 6 hermanos dragones, quienes reposaban en su forma humana.

- ¿Dime Meloetta has encontrado ya una forma de derrotar a Oscuridad? -. Preguntó una bella dama quien había dicho Melissa antes representaba el espacio.

- Oscuridad no puede ser destruida…

- ¡Lo sabía!, ¡jamás podremos detenerla! -. Pronunció un joven pelirojo que era ¿Dialga?, padre del tiempo.

- ¿Ay un “pero”, no es cierto Lady Meroon?-. Preguntó el miembro que parecía ser el mayor de ellos y el más sabio.

- Rayquaza del viento -. Dijo despacio el joven general.

- ¡Por supuesto!, he entregado mi inmortalidad, para que Jirachi “el pequeño sol” hiciera algo que es llamado “estrella lúgubre”, en donde podremos desterrar a Darkrai por la eternidad.

- ¿Cómo me ha desterrado mi padre a mí? -. Repetía Giratina, gobernante del mundo inverso, o como muchos solían llamarle, “El rey del inframundo”.

- ¡Basta Giratina!, sabes por qué tienes ese castigo, esto no es una reunión social ni para quejarse, sabes tú más que nadie que Oscuridad debe ser detenida -. Dijo el legendario creador del trueno Zekrom, frente a mis ojos estaban los dos hermanos gemelos, podía reconocerlos por los símbolos de sus vestimentas.

- Muéstrenos la estrella lúgubre lady Meroon -. Decía confundido Reshiram. Melissa al escuchar esto sacó la pequeña caja que había sido fabricada por Jirachi y concedida por la mitad de su vida.

- Es impresionante, muy hermosa -. Miraba atónito Giratina cuando pasaba Melissa la estrella lúgubre frente al consejo, para que pudieran observarla de cerca.

- Estimado Consejo Dragón les expongo ante ustedes al joven híbrido Kyllian Curt, del que antes les había hablado, el nuevo príncipe y esperanza de Unova Alexandre Harmonía, y por ultimo pero jamás menos importante el general Donovan; del ejército Assasin quien se nos ha unido en la lucha contra Darkrai -. Aplausos por el ejército y el consejo retumbaban en el gran bosque aquella noche despejada.

- Es un gran honor joven híbrido, es usted la especie más rara que he conocido -. Agradecí haciendo reverencia ante el consejo.

- Joven príncipe, usted aguardará en el piso más alto de la Torre Duodraco por su seguridad, Darkrai jamás se atrevería a entrar en este lugar el cual es nuestro hogar -. Dijo Rayquaza, después de esto noté a Zekrom un tanto incómodo con sus palabras, me percaté de que su mirada ocultaba vergüenza.

- Y ustedes nuevo ejército, dejarán su antiguo nombre de legión de asesinos, para convertirse en el ejército “Ilusión de Luz” que desde hoy resguardarán la seguridad del Consejo Dragón y por supuesto combatirán con honor en el ejército Pokémon de Unova.

- Joven Curt será usted el encargado de hablar con sus amigos híbridos, ya que sus nuevos y especiales dones deben de ser usados para la paz, si van a pelear debe usted asegurarse de que será del lado de la justicia-. Pronunció Rayquaza del viento levantándose de la mesa para hacerme esta petición especial.

- Yo no sé si mis amigos quieran pelear con vosotros, ellos… ellos jamás me creerían si yo les contara todo.

- Usted tiene la obligación con este mundo de hacerlo joven Curt.

- Está bien, lo haré…. Pero tengo mis condiciones-. Mis condiciones fueron que se le concediera su inmortalidad de nuevo a Melissa pues me preocupaba demasiado que fuera mortal ahora. Lo cual fue dispuesto a votación por los miembros del consejo quien en su mayoría habían votado a favor, hasta que la votación llegó a la decisión de Zekrom.

- ¡Estoy totalmente en contra!, hermanos ¿Por qué deberíamos de acceder a los caprichos de este chiquillo?, ¡Meloetta fue concedida con inmortalidad por Arceus gracias a nosotros y creo yo que ella nos debía desde hace mucho tiempo este favor!

- ¡Zekrom por favor!, hermano Melissa necesita su inmortalidad devuelta, solo otorgarías tu voto para que ella pudiera beber del agua de la torre Duodraco.

- ¡Jamás!, ¡me niego rotundamente a ser parte de este circo!-. Un rayo cegador azotó aquel hermoso campo llevándose consigo a Zekrom.

- Lo siento Joven Curt, sin la decisión unánime, no podemos hacer nada por lady Meroon.

- ¿Qué?, ¡ella está arriesgando su vida por salvarlos a todos ustedes!, ¡no pueden hacerle esto!-. De pronto sentí una cálida mano sobre mi hombro, era Melissa quien al ver mi rostro sonreía, como si nada estuviera pasando.

- No te preocupes por mi Kyll, sabes que estaré bien aquí tú tienes que regresar y convencer a Caius y los demás de que peleen de nuestro lado.

- Lo haré por ti Melissa, por nuestra amistad, pero prométeme que te cuidarás mucho.

- Lo prometo Kyll, ahora déjame usar mis poderes psíquicos para bloquear de Sirnight todo esto que has vivido hasta el momento, tú podrás darte cuenta de tus pensamientos pero él no podrá leer tu mente, tal vez duela un poco-. Después de decir esto Melissa tocó mi frente y sus ojos azules comenzaron a brillar, intentó varias veces pero parecía haber fallado, hasta que la chica rubia del consejo dragón vino en su ayuda y con sus poderes lo lograron, después de esto ella cayó en un largo sueño, ellos me dijeron que cuidarían de ella, así que decidí partir y arreglar las cosas con los chicos de una buena vez, ellos tenían que darse cuenta de quién era Úrsula Moore.

- Joven Curt, espero que tu viaje se ameno, encárgate de hacer entrar en razón a tus amigos híbridos, que pueden hacer la diferencia entre el futuro cercano de Unova.

- Lo haré Señor Rayquaza, le juro por mi madre que lo haré.

Mi llegada al palacio fue algo normal, los soldados de la armada real me conocían y no fue raro para ellos el verme entrar al palacio, me dirigía a la habitación de Caius cuando de reojo de la puerta logré observar como Sirnight controlaba la mente de Caius y Thomas, poniendo en su mente todo lo que ella le decía.

- ¡Vamos Sirnight!, apresúrate inútil, alguien podría vernos.

- Oscuridad no se cual sea tu concepto de “poderes psíquicos” si alguien estuviera cerca yo podría escuchar sus pensamientos, así que guarda silencio y dime que quieres que implante -. Tenía que cambiar irremediablemente de planes, puesto que si ellos estaban en una especie de transe hipnótico, podrían decirle de todos mis planes a Úrsula, cuando terminaron salieron ambos apresuradamente de la habitación y aproveché para hacer una aparición inesperada.

- ¿Kyllian?

- ¿Sí “su majestad”? -. Utilizaba mi tono sarcástico de siempre, para que no pudieran darse cuenta de lo que pasaba, mis pensamientos estaban a salvo de Sirnight, el solo podía ver en mi lo que yo quería que viera.

- ¿En dónde has estado últimamente?

- ¿Pues en mi cabaña que yo recuerde?, digo si quisiera mantenerme a sus servicios jamás me hubiera expulsado del palacio.

- No necesito de ti, ni jamás lo haré créemelo, fue simple curiosidad.

- Claro, lo que usted diga.

- ¿Sirnight?, vámonos y tu enclenque, has favor de salir de inmediato de MI PALACIO.

- Claro solo vine a avisarle algo a Virgil y después me retiraré, no quiero que se me vayan a pegar SUS gérmenes malévolos -. Dije entre dientes eso último.

- ¿Disculpa, que dijiste? -. Preguntó fúrica Úrsula.

- Nada su majestad, que tenga usted una hermosa noche -. Se retiró junto con Sirnight, no comprendí como un Pokémon tan malvado podría ser representado por tan bella pero frívola mujer.

- ¡Virgil!, oye Virgil vengo a pedirte que desde mañana iniciemos Caius, Thomas, tú y yo un entrenamiento especial, ¿Qué te parece?

- Es una gran idea, solo una cosa, procura no avisarle a Úrsula o Sirnight sobre esto y no te le acerques a Sirnight para nada, ¿entendido?

- Claro, pero ¿por qué lo dices?-. Nació en mi la duda sobre el por qué lo decía, ¿se habría dado cuenta Virgil de quien era Darkrai?

- Es algo que ha estado semanas en mi mente, pero siempre que lo quiero recordar siento que es borrado, tengo un vago recuerdo de la muerte del rey y que en ella estaban involucrados Sirnight y Úrsula, no Melissa, es solo un borroso recuerdo, aún no termino de atar cabos, pero me parece algo muy sospechoso, que diariamente por la noche suelo olvidar todo lo que voy relacionando.

La venganza puede ser un camino equivocado, el dolor puede cegar tu pensamiento y la ira puede ser confundida con la tristeza, tengo en claro mi promesa, convertirme en un valiente es ahora mi deber.

CONTINUARÁ…

“Nightmare With Darkrai” – The Royal Knights – : Assassin

el agosto 17, 2012 en Noticias

Maldad, sentimiento maligno que hace estremecer hasta el más valiente de los guerreros. Dolor, aquellas penas mundanas de las que suele alimentarse el odio. Venganza,  el lado oscuro de la justicia que ignoramos siempre. Lujuria, la que llena de sensualidad el pecado. Al borde de todos ellos descansa la insolencia hecha espectro, destruir el mundo ahora se ha convertido en mi más grande obsesión.

 Úrsula Moore

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CAPITULO 12: Assassin

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Los asesinos a sueldo solían tener una ciudad oculta entre las sombras del reino, sería fácil conseguir uno para que encontrara y asesinara de una vez por todas a Melissa. Se había entrometido demasiado en mis planes, ya no podía solo ignorarla, sabía que la orden de los dragones se traía algo entre manos ellos no podían pasar desapercibidos, su escándalo por terminar conmigo era de lo más obvio.

- ¿A dónde dirige usted sus pasos hermosa doncella? -. Preguntaba sarcásticamente Virgil Mercier al verme salir con mi capucha negra, justo antes de la media noche.

- La pregunta aquí sería: ¿Tengo que darte explicaciones ahora de lo que hago o dejo de hacer? -. El bastardo tenía acechándome ya bastante tiempo, ¿sospechaba de mí?, no, no lo creo. Sirnight se había encargado ya de borrar todos los recuerdos sobre los encuentros con Melissa dejando en su mente solo lo que a mí me convenía que supiera.

- Pues muy fácilmente podría arrestarla por ser posible sospechosa de un crimen -. Dijo atravesándose por mi camino descaradamente.

- Mi único crimen sería vomitar en tu cara, ¡apestas!  Y ¿acaso estás ebrio?

- Ammm… ¡no!, ¡me ofende!, ¡yo jamás bebería en horas de trabajo!

- Pues si no te quitas de mi camino inventaré que lo estabas y que estas acosándome, ¿ a quién crees que le creerían?, ¿al mosquetero simplón o a la consejera real que muy pronto será reina de todo este lugar?, así que mejor ¡muévete!, ¡si no quieres pasar dos meses pudriéndote en una asquerosa pocilga en donde hasta las alimañanas huirán de ti por la pestilencia que causarás! -. Era demasiado obvio que el infeliz estaba ebrio, su olor nauseabundo a alcohol llegaba a varios metros de distancia.

-  Que tenga linda noche mademoiselle -. Contestaba Virgil nervioso por la acusación y advertencia que le había dado, muy pronto sería reina y ya no tendría que lidiar con estos idiotas. Seguí mi paso hasta mi punto de encuentro con Sirnight, quien me esperaba ansioso en la salida norte del reino, la noche era turbia, podía escuchar a las personas temerosas en sus casas, pensando que ahí podían estar a salvo de lo que se avecinaba.

- ¿Por qué demonios tardaste tanto?

- Una alimaña se atravesó en mi camino, pero ya está arreglado, no hay nada de qué preocuparse, ¿nos vamos? -. Esta noche iríamos a la ciudadela de las sombras, en donde yo conseguiría un nuevo asesino, dispuesto a manchar sus manos con sangre por unos cuantos doblones.

- Ilusionista, ¿te suena?

- ¿No es el que dicen puede “cambiar” de forma?.

- Así es, la verdad aquí es; que el solo crea ilusiones en el cerebro de las personas, pero estas a su vez son tan reales que el cuerpo puede llegar a sentir que son una realidad, una forma algo macabra de acabar con la vida de alguien, debo decir.

- Esa es la idea Sirnight, quiero que esa maldita ¡sufra!, quiero que desee morir antes de que terminen con ella, quiero que suplique la muerte.

- Algunas veces temo que vayas a hacerme lo mismo Úrsula, no temo decir en que siento terror hacia tus malvados planes a veces.

- No tienes de que preocuparte, no mientras de tu parte exista solo lealtad a mí, pero si algún día llegas a traicionarme, pues, tú sabes lo que pasaría -. Sonreí mientras acomodaba mi capucha.

- ¿Qué le ofrecerás?, dudo que de ti solo quiera la riqueza, los Pokémon se dan cuenta siempre de tu verdadera naturaleza Darkrai.

- Pues, podría prometerle inmortalidad y luego arrebatársela, no puedo dejar cabos sueltos, al menos no si no estoy segura de que luego me traicionarán, aún no puedo creer que el maldito infeliz de Mightyena haya muerto, ¡deseo con todo mi odio que se esté pudriendo en el fondo del inframundo!, ya que por su maldita culpa ahora tengo que conseguir a alguien que se inmiscuya en la orden de los dragones, para poder mantenerme al tanto de lo que hacen y planean.

- ¡Jajaja!, tranquila Oscuridad, ¿cómo es el inframundo?, solo por curiosidad.

- Créeme, jamás quisieras saberlo, fue creado para que las almas malvadas purgaran ahí sus más terribles pecados, Giratina suele cuidar muy bien de ellas, si sabes a lo que me refiero.

- Entonces; ¿el es “el verdugo” de las almas malvadas?.

- Así es, ese fue su castigo por desobedecer al “gran dios Arceus”, dime ¿tienes alguna información sobre lo que están planeando los de la orden?

- Te lo diré en pocas palabras querida; “el legendario pequeño sol”, planean invocarlo para terminar contigo.

- Jirachi no servirá, su poder de luz jamás pudo detenerme tiempo atrás, cuando provoqué el cataclismo entre el Pokémon del agua y de la tierra, así que eso no es una preocupación para mí.

- ¿Qué, tú provocaste los desacuerdos en antiguos tiempos?.

- ¿Tú qué creías que la envidia existió por sí sola?, por supuesto que fui yo, aunque claro como siempre Arceus nunca se entero, Rayquaza utilizo el poder de Jirachi para detener el cataclismo y mis planes se vinieron abajo una vez más, la gota que derramo el vaso fue cuando los dragones gobernantes fueron retirados de los tronos y Arceus advirtió a ellos sobre entrometerse en el mundo humano y Pokémon, sus poderes son demasiado grandes, ellos jamás podrán hacer nada contra mí, a menos que quieran pasar el resto de la eternidad encerrados.

- Eres perversa…

- Lo  sé, ¿no te encanta? -. Habíamos llegado ya a nuestro destino, más que ciudadela parecía un pueblo desierto, pequeñas luces apenas parpadeaban, había personas y Pokémon como si no se temieran las unas a las otras, todos nos miraban como si supieran a lo que habíamos llegado, una de las criaturas se acercó a tomarme de la mano, besándola después.

- Oscuridad, es usted el más hermoso de los espectros -. Saqué mi mano de las suyas con repulsión.

- ¡Darkrai!, ¿a qué debo yo su tan distinguida visita? -. Decía una voz grave desde las sombras, todos al escuchar mi nombre formaron un circulo mirándome, tenían que comprobar si en realidad era yo.

- ¿Es acaso el psíquico nuestra cena?

- ¡No me toquen!, ¡sucias criaturas!.

- Vaya, ¿ahora la oscuridad tiene tratos con los psíquicos?.

- ¡BASTA! -. Dije deformando mi voz, todos se alejaron rápidamente de Sirnight y el Pokémon de las sombras salió de ahí transformado en un apuesto hombre de ojos celestes verdosos delineados de rojo, vestía completamente como un vulgar ladrón, su cabello era corto y al final tenía una pequeña esfera del color de sus ojos que rodeaba una coleta.

- ¿Chicos hagan caso a la “nueva reina”?, ella es de armas tomar, ¿no es así majestad?.

- ¡Déjate de halagos y sarcasmos sucio barbaján!, vengo a ver si te interesan algunas monedas, ¿podrías dejar de torturar al psíquico con tus malditas ilusiones?.

- ¡Claro!, como usted ordene vileza -. En ese momento Sirnight volvió a respirar, pareciera que el ilusionista le hizo creer que se ahogaba, lo cual planto una sonrisa sobre mi rostro.

- Úrsula creo que esto no es una bue… -. Miré hacia atrás para silenciar a Sirnight, quien apenas con sus primeros alientos logró decirme que tal vez esta no sería una buena idea, lo cual a mi me decía que era exactamente todo lo contrario.

- ¿Qué debo hacer por usted Oscuridad?

- Hablemos en privado, te espero mañana por la noche en el castillo, veremos qué tan bueno eres para llegar por la puerta principal con tus “ilusiones”, si pasas la prueba habrá más de estas -. Arrojé a sus pies varias monedas de oro incrustadas con diamantes, el logró atrapar una con su mano y la metió en su boca para saber si eran de verdad.

- Ahí estaré hermosa noche sin estrellas.

- Vamos Sirnight, tienes mucho más cosas que hacer que comenzar a morir justo ahora.

- No estaremos viendo, “ilusionista”.

- Eso espero, “psíquico” sirviente de Oscuridad, ¡jajaja! -. Todos comenzaron a reírse de lo patético que era Sirnight, hasta yo no puedo evitar hacerlo, como pudo se levantó del suelo y caminó indignado hacía la puerta de la ciudadela en penumbras.

- ¿Por qué no dijiste que yo sería tu consejero real?, ¡nosotros habíamos dicho que yo no sería otro sirviente más a tu disposición!

- ¿Se te ha olvidado quien soy acaso?, yo sé lo que prometí si me ayudabas, no es necesario que me lo reproches, ¿acaso ves que el mundo ya esté en mis manos?

-  El poder en manos malditas solo trae guerras y devastación.

- Ese es el punto querido Sirnight, ese es exactamente el punto -. Dije mientras jugueteaba con varios diamantes en mis manos, antes de que llegara el carruaje por nosotros.

- Sirnight cuando nos acerquemos al pueblo quiero que mates al conductor.

- ¿Qué?, ¿yo matarlo?

- ¡Claro!, tómalo como una prueba de tu lealtad, si lo matas el conductor jamás hablará con nadie sobre a donde nos llevó, todos pensarán que fue un ataque Pokémon, por favor hazlo de forma dramática, no quiero algo obvio. Aunque si tú no estás dispuesto a hacerlo, eso quiere decir que no puedes cargar con el poder que te voy a ofrecer.

- Úrsula yo, yo jamás he asesinado a nadie -. Dijo entre susurros Sirnight.

- Pues, que delicia que tu primera vez sea conmigo ¿no? -. Su cara fue de indignación, por supuesto que esperaba que lo matara, ¿acaso cree que yo me mancharía de sangre las manos por un simple conductor?

- ¡Está bien, pero prométeme que jamás me harás matar a alguien de nuevo!

- Lo siento, no te puedo prometer eso, tu cara de “asesino” es demasiado sexy, como para no volver a verla -. Reí sarcásticamente mientras guiñaba un ojo.

- Espero valga la pena Oscuridad, mi paciencia es poca.

- ¡Adoro cuando te pones agresivo!, te ves tan… ¿inocente?, tratando de intimidarme con tus amenazas, ¡a veces siento que olvidas con quien rayos hablas! -. Puse mi pie sobre su entrepierna presionando fuertemente.

- ¡Basta Úrsula!, ¡esto no es un juego!, en el palacio te están esperando los 7 sabios, tienen ya por fin un veredicto que aún siguen discutiendo.

- ¿Qué?, ¿en serio? Ya era hora de que esos ancianos malditos se decidieran a darme a mí el trono.

- Parece que no encontraron rastros del hijo bastardo del rey, esta “desaparecido” y discuten sobre si el reino necesita una reina como tu ahora.

- Pues, si no la necesita… haremos que la necesite, quiero que mates al conductor del carruaje, desgarres tu ropa y llegues “malherido” al palacio, diciendo que los Pokémon te atacaron a ti y al conductor, eso los hará reaccionar, yo fingiré haber estado dando un paseo nocturno.

- ¿Estás segura de que nos creerán?, eso es demasiado riesgoso.

- ¡Pues si no nos creen todos esos malditos ancianos tendrán que morir si es necesario para que yo sea reina!, ¡ahora haz lo que te dije inútil! -. Detuve el carruaje para bajarme varios minutos antes de llegar al palacio, mientras caminaba hacia el reino Sirnight asesinaba a sangre fría al conductor, escuchaba como sus gritos de auxilio se desvanecían entre las sombras del bosque.  Era ya de madrugada cuando me dispuse a bajar hacia el trono del rey, en donde se encontraban reunidos los siete sabios, quienes seguramente me coronarían en ese mismo instante como reina de Unova.

- ¿Y bien caballeros? ¿a qué se debe esta reunión nocturna?, ¿acaso han tomado su decisión ya? -. Dije cuestionándolos a todos mientras me sentaba en el trono del rey.

- Señorita Úrsula, una disculpa por la tardanza pero no, aún no decidimos si es usted la mejor opción para reinar sobre Unova.

- ¿Que? Pero si el bastardo del rey no aparece. ¿Quién diablos es más apto para reinar que yo?

- Lo sabemos mi lady, pero usted debe de tener en cuenta que el heredero se encuentra “desaparecido” no muerto, así que necesitamos el cuerpo del individuo para que usted sea declarada heredera universal de la corona, de lo contrario si él está con vida y aparece en los próximos 7 días el podrá tomar su titulo como rey sin cuestión alguna.

- ¡Hagan lo que quieran! ¿Una guerra se avecina saben? ¿Quién luchará por ustedes si no hay rey que comende un ejército? ¿Quien dará la cara por nosotros los humanos si ellos deciden atacar mucho antes? ¡Deberían de pensar eso antes que en el maldito rey bastardo! Sus vidas y las de sus familias están en peligro.

- ¡Auxilio!  ¡Los Pokémon me atacaron! ¡Auxilio! -. Llegó gritando Sirnight quien parecía haber recibido la golpiza de su vida.

- ¡Sirnight, oh por Arceus! ¿Que esperan inútiles? ¡Llamen al médico del pueblo, vamos! -. Gritaba mientras Sirnight hacía una dramática caída que hacía ver que “no podía más”, todos los sabios se marcharon corriendo por ayuda mientras yo y Sirnight nos burlábamos.

- ¡Jajajaja! ¿Viste sus caras? ¡Pensé que uno de ellos moriría de un infarto en ese instante!

- ¡Lo sé! Soy perversa.

- Ahora, trata de no curarte con rapidez, quiero que esas heridas estén frescas de lo contrario notarán algo raro, ¿está bien?.

- Como tú digas Úrsula -. Fingió un desmayo mientras grité desesperadamente.

- ¡No! ¡Sirnight! ¡Reacciona! ¡Reacciona por favor!

- Señorita Úrsula traje a varios guardias para que la ayuden a subirlo a su habitación -. Decía el sabio regordete que había recibido el susto de su vida.

- Claro, con cuidado caballeros, está muy débil, ¡Sirnight resiste! -. No cabe duda que yo era el drama encarnado. Subimos a su habitación después de que lo atendiera el médico y los entrometidos mosqueteros pasaran a ver su estado de salud me encerré varias horas a burlarnos de lo que habíamos hecho y claro a contarme lo que había visto en las mentes de los sabios.

- Creo que después de este susto estarán pensando muy bien en nombrarte si quiera “reina interina” de Unova, aunque claro tenemos que deshacernos del príncipe bastardo para que logres ser la reina legítima.

- Eso no será problema, mis manos ya se han manchado con sangre de la realeza, ¿lo olvidas?, quiero ser yo misma quien asesine a ese maldito bastardo que se interpuso entre mis planes.

- Tenemos otro problema, Melissa Meroon está en el reino.

- ¿Qué? ¿Pero cómo es posible?

- Otra fuerza mucho más poderosa la trajo aquí, fue como una especie de transportación, la puedo sentir porque está inconsciente.

- ¿En dónde está? ¡Dime! ¡Acabaré ahora mismo con ella!

-  Creo que no podrás, hay una especie de aura de fuerza mayor que la protege es como si, tuviera un escudo, de igual manera creo que mañana recibirás visitas.

- ¿Vendrá ella aquí?.

- Al menos eso creo, aún no está tomada la decisión.

- Pues, sin duda será algo que espere con ansias.

Era ya otro día por la mañana, me disponía a buscar a Melissa, cuando de pronto ella fue quien se apareció en el palacio, como si nada nunca hubiera pasado, que descaro.

- ¿Qué no te basta con que los humanos te odien, ahora osas pasear por mi palacio como si nada hubiera pasado?

- ¡Los humanos me odian por tu culpa, Oscuridad! Ambas sabemos lo que en realidad pasó aquella noche, tú has tramado muy bien una telaraña de mentiras, pero despreocúpate, todas esas mentiras muy pronto serán descubiertas.

- ¿Quieres que lo haga ahora Úrsula? -. Dijo Sirnight detrás de mí, le había dicho que intentara entrar a la cabeza de Melissa, para saber lo que planeaba, aunque en realidad no lo necesitáramos, ya que era demasiado obvio.

- ¡Ni si quiera lo intentes remedo de Pokémon psíquico! – Los ojos de Sirnight comenzaron a ponerse completamente azules tratando de leer la mente de Meloetta lo cual se tornó en un gran fracaso, algo pasaba con esta maldita, sentía su poder incrementado.

- Úrsula, tiene demasiado poder, no puedo entrar a su mente, puedo sentir como su fuerza psíquica ha aumentado, no puedo saber a que ha venido.

-  ¡Eres un inútil! ¡Dime a que has venido maldita! ¡Dímelo ahora mismo o te lo sacaré de por la fuerza!

- ¿Tienes miedo de mis poderes, Oscuridad?

- Yo no le temo a nada… ¡MALDITA! -. Dije sonriendo.

- Hoy los dragones me han ofrecido más poder del que te imaginas, así que tu mejor opción será que me dejes pasar o sufrirás las consecuencias.

- Ella dice la verdad Úrsula, tienes que hacer caso, siento un gran poder  inigualable en su interior -. Dijo Sirnight asustado, ¡maldito cobarde!

- ¡Mosqueteros, la asesina esta aquí! -. Grité en un acto de proteger mis intereses.

- ¡Muchachos escúchenme, ella los está engañando! ¡Yo no soy lo que ustedes creen!

- ¡ATAQUEN! ¿Qué esperan? ¡MATENLA! -. Meloetta era muy inteligente así que optó por dormir a los mosqueteros para así poder huir, claro, huir era lo único que sabía hacer esta infeliz.

- Tarde o temprano la verdad saldrá a la luz ¡DARKRAI! por tu bien espero que estés preparada para la guerra, pues yo no dejaré de ninguna manera que este mundo caiga sobre tus garras -. La miraba fijamente con odio, pareciera que podía ver lo que pensaba hacer con ella, ¡ojalá y pudiera, así sabría cuando doloroso sería su fin!

- Meloetta querida, lo mejor será que te vayas de aquí, si no quieres que todo el pueblo se entere de tu ataque hacia los mosqueteros y a mi persona, tomándolo como una provocación para la guerra entre humanos y Pokémon.

- ¡ERES UNA MALDITA! -. Gritó molesta Melissa.

- Es un halago para mi, muchas gracias ¡yo sé perfectamente lo que soy !Ahora LARGATE!

- Nos volveremos a ver, Oscuridad, ten por seguro que así será.

- Te estaré esperando querida -. Dije enarcando la ceja, esa maldita alimaña tenía que ser eliminada lo más rápido posible, al final Melissa terminó largándose del palacio, pero yo me encargaría de que no siguiera respirando, al menos no por mucho tiempo.

- ¡Sirnight, borra la memoria de los mosqueteros!, quiero que estén en sus habitaciones “tomando una siesta”, ellos no pueden estar en mi contra, al menos no aún, serían un gran estorbo, estos humanos inútiles son muy capaces de hacerme la vida imposible si lo desean, no nos conviene que sepan quién soy en realidad, al menos no aún.

- Como digas Úrsula -. En un abrir y cerrar de ojos la noche había llegado, el palacio se encontraba muy iluminado aquella noche por la luz de los candelabros y la luna, que bañaban esta noche de una energía macabra y aterradora, “el pequeño sol” mañana despertará, es una lástima que sus poderes sean tan inútiles y Melissa no pueda darme batalla, su viaje junto con ese chiquillo será en vano, me encantaría ver sus rostros cuando pidan su único deseo a Jirachi y este no pueda cumplirles absolutamente nada.

- Buenas noches Oscuridad, como quedamos aquí estoy, no hay ningún guardia muerto, ni dormido, ni si quiera inconscientes.

- Me sorprendes, aquí tienes -. Lancé una bolsa con doblones de oro la cual atrapó rápidamente.

- Quiero que asesines a la mujer que Sirnight te mostrará, su nombre es Melissa Meroon, y la quiero muerta esta noche, es inmortal, te diré como robarle su inmortalidad para poder asesinarla -. Sirnight comenzó a implantar la imagen de Meloetta en la mente del Assassin. El cual salió rápidamente de la habitación en busca de ella, siguiendo su rastro hacía la profundidad del bosque.

- Más vale que no me falles, de lo contrario pagarás con tu vida -. Dije mentalmente mientras veía como se alejaba.

- Eso no pasará su vileza, de una forma u otra, usted dejará de preocuparse por “esa persona” más pronto de lo que cree -. Contestó mi nuevo asesino.

- Sirnight, prepara todo con los sabios quiero esta noche por lo menos ser reina interina de esta porquería de reino, esto no puede seguir así.

- Como ordenes Úrsula, pero después ¿qué pasará si el rey bastardo aparece?

- ¡Lo mataré!, lo haré con mis propias manos, al igual que lo hice con su padre.

- Dime Úrsula, ¿qué pasará con la orden de los dragones? ¿Cuándo demonios pagarán por lo que me hicieron?

- Muy pronto mi querido Sirnight, muy pronto ellos dejarán de existir, mi provocación hacia ellos será tanta que querrán intervenir en el mundo, esa será la trampa para atraparlos y uno a uno destruirlos.

- Hay una cosa más, percibí un extraño pensamiento en los mosqueteros cuando Meloetta los afectó con sus poderes, fue como si tuvieran un pensamiento oculto o algo así, debe de ser muy importante, ya que de lo contrario el pensamiento no se encontraría “aislado”.

- ¿Qué podrá ser? ¡Quiero que investigues!, ellos tienen que saber algo que ignoramos,  los cabos sueltos no arruinarán mis planes esta vez.

- Parece que Melissa tiene algo que ver con ellos, muerta Melissa tal vez podría descubrirlos pues, sus poderes psíquicos son los que bloquean esos recuerdos de mis visiones.

- Eres un inútil Sirnight, no entiendo porque sigues con esa inmortalidad, eres patético.

- Si fuera tan patético no me necesitaras tanto como para ayudarme a sobrevivir, te recuerdo que tú misma aceptaste ayudarme cuando fuiste por el agua del manantial de los dragones.

- Eso fue porque me eres necesario, no confundas yo jamás he sentido esa repulsión que llaman “amor” o “cariño”, son sentimientos estúpidos de los que jamás fui dotada, así que no son un problema para mí.

- Disculpa Úrsula, olvidaba que eras un demonio sin alma ni sentimientos.

- Si creo que a veces olvidas que tu alma no existe, ya que tú mismo te condenaste al eterno sufrimiento al matar a un hombre.

- ¡Fue por tus ordenes!

- ¡Fue porque tú lo quisiste!, así que creo que somos exactamente iguales querido, ninguno de nosotros tiene alma, estamos condenados, somos inmortales y nos une la ambición -. Mordí mis labios mientras me desvestía.

- ¡Tal vez!, pero al menos a mi me queda algo llamado “escrúpulos” algo que dudo que también tengas.

- ¿Qué demonios es eso? -. Pregunté sarcásticamente, adoraba molestar a Sirnight, sobre todo cuando quería acercarse al bien, era tan patético que creyera aún en el “alma arrepentida” que se salva.

- ¿Sabes qué? ¡Eres imposible!, ¡Voy a hablar con los sabios para que preparen todo!, odio que pensar que eres un demonio malvado que solo quiere destruir el mundo, a veces me arrepiento de haberte vendido prácticamente mi alma.

- Cuidado con tus palabras Sirnight y será mejor que duermas con cuchillos cerca de tu cama esta noche, quiero divertirme para celebrar ¡jajaja! -. Sirnight salió de mi habitación refunfuñando con odio, iba a tomar un rico baño de sales minerales de la cueva electro roca, me haría bien relajarme antes de ir a asesinar unas cuantas veces a Sirnight para que así aprendiera la lección.

Las trompetas tocaban una magnífica melodía aquella noche en el palacio de cristal, a mi petición y gracias a Sirnight los siete sabios habían accedido a nombrarme reina interina de Unova, claro mientras que el “rey bastardo” aparecía, aunque claro yo sabía perfectamente que eso jamás pasaría, yo tenía que ser reina de Unova a partir de esta noche, hasta que el mundo dejara de existir.

- ¡Damas  y caballeros con ustedes la nueva reina de Unova… Lady Úrsula Moore! -. Decía aquel bufón que anunciaba mi coronación aquella hermosa noche llena de placer para mí. Los mosqueteros me miraban como fieles sirvientes lo cual me tranquilizaba, espero seguir llenando su alma de rencor para que puedan ayudarme a la destrucción de Unova.

- ¡Muchas gracias a todos por su apoyo! ¡Hoy comienza una nueva era para Unova! -. ¡Por supuesto!, una nueva era de Oscuridad, muy pronto todos sabrán de mis planes, Sirnight me miraba con una gran sonrisa en los labios, esperando a que lo nombrara mi “nuevo consejero real”, sin embargo pasó la noche y no lo hice, eso haría que se enfureciera y estaría demasiado enérgico para esta noche.

- Muchas felicidades majestad Úrsula, esperemos que esta sea una nueva era de paz con su reinado.

- Así será señores sabios, así será.

- Su majestad, queremos ofrecerle nuestros servicios como sus mosqueteros oficiales, así como alguna vez lo hicimos con el rey Grupious Harmonía -. Hablaba Caius D’wright por Thomas y Virgil.

- ¡Claro! Ustedes son mis héroes, ¿cómo podría correrlos del palacio?, aunque algunas cosas tendrán que cambiar entre nosotros, eso claro está -. Insinué mirando a Virgil, el cual tragó saliva mientras se encontraba apoyado en una rodilla frente a mi trono.

- Por su puesto majestad, ahora con su permiso, nos retiramos.

- ¡MAJESTAD! ¡QUE GUSTO! -. Dijo Sirnight algo molesto, tomando mi mano con fuerza y jaloneándome justo antes de arrodillarse ante mí y besarla.

- ¡Basta Sirnight!, no tienes por qué hacer esto, eres el primo de la reina ¿recuerdas?.

- Eres una bruja infeliz Úrsula, nosotros habíamos quedado en algo, dijiste que me nombrarías tu “consejero real” -. Dijo Sirnight entre dientes.

- Lo discutiremos luego querido -. Contesté sonriente, mientras acomodaba mi corona de plata y cuarzo negro.

La fiesta había terminado, era de madrugada ya cuando me desperté en medio de una ilusión.

- ¡Ilusionista barato! ¡Dime lo que quieres decirme y lárgate!

- Mi precio ha cambiado “Majestad”, ahora usted es reina y puede darme mucho más de lo que me ofreció antes, además está el hecho de que su vileza no me avisó que yo me enfrentaba con “híbridos humano-Pokémon”.

- ¡Por favor! ¡Las joyas no son problema para mí! Y sí, olvidé decirte que Meloetta o Melissa es una hibrido humana, ¿qué hay con eso?.

- No hablo de la chica, su maldad.

- ¿Qué? ¿De quién demonios hablas entonces?

- El joven que la acompaña, tiene poderes de agua, como si de un Pokémon acuático se tratase me ataco con ellos, tuve que huir ya que no supe cómo enfrentarlo.

- Eso… ¡eso es imposible! ¿Cómo rayos pasó? ¡Termina con ellos, termínalos a ambos! ¡No quiero que regresen vivos!, si lo hacen tú serás el que no sobrevivirá.

- Como usted ordene majestad.

Nadie logrará jamás detenerme, mis objetivos son claros; “La destrucción para aquellos que osen revelarse”. La muerte es la alfombra por la que suelo caminar, la maldad es la capa que siempre me cubrirá y la sangre… la sangre es todo aquello anhelo.

CONTINUARÁ…

“Nightmare With Darkrai” – The Royal Knights – : The legendary little sun

el julio 20, 2012 en E L L E POKéMON Magazine, Fansektor, Noticias

Tiempos de guerra. La oscuridad pretende adueñarse de esta tierra, sin embargo vive engañada pues pretender es muy diferente a lograrlo. Las fuerzas del bien harán lo posible por proteger este mundo, un mundo que Darkrai quiere devorar por completo. Las tinieblas jamás ceden paso a la luz, pero esta noche la estrella más brillante se abrirá paso ante las penumbras y con ella una nueva esperanza tocará esta tierra, “pequeño sol” de mil destellos, nuestra esperanza, está en tus manos.

 Melissa Meroon

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Capitulo 11: El legendario “pequeño sol”

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La audiencia con el consejo de los hermanos dragones había comenzado, habían pasado ya dos semanas desde que Úrsula Moore me había inculpado por la muerte del rey, me pregunto ¿cómo puede existir un ser tan malvado y no poder ser detenido?, Úrsula tenía atado de manos al consejo de los dragones para poder hacer algo y detenerla por completo, Darkrai era muy astuto, sabía que si ellos intervenían de nuevo cada uno de ellos sería encerrado por la eternidad, hasta que un joven de alma pura pudiera liberarlos. El consejo entendía que tenían que impedir la guerra contra los humanos a toda costa, cada vez había más ataques de Pokémon a humanos, pero esto no era obra nuestra, estos actos tenían el nombre de Darkrai por todos lados, Úrsula Moore se las había arreglado para seguir provocando al pueblo humano a comenzar una guerra, pues esto por supuesto que la llevaría al trono, después de todo estaba vacío, ¿Quién mejor para ocuparlo que la consejera personal del rey?

- ¡Hermanos dragones! Pokémon del consejo, insisto en que tenemos que deshacernos de la maldad de Darkrai por completo, Úrsula Moore tiene que ser atrapada y encerrada para la eternidad, en un lugar de donde jamás pueda escapar -. Decía Palkia quien era personificada como una chica de cabello rubio y ojos rosas, vestía con una capa rosada también.

- Palkia, Oscuridad encontrará la forma de salir, siempre lo hace -. Decía Dialga algo confuso, quien era personificado por un humano pelirojo de ojos castaños, vestía una capa azul.

- ¡Tiene que haber una manera de destruir por completo a Darkrai!, ¿pero cómo?, ¿Cómo lograremos robar su inmortalidad para que pueda desaparecer de la faz de esta tierra? -. Zekrom se encontraba inquieto después de la visita de Darkrai a la torre Duodraco, estaba pensando en cómo destruir a la oscuridad desde entonces. Era personificado como un humano de piel blanca y cabello negro,  sus ojos eran de un azul incandescente, vestía de una capa negra con adornos azules.

- ¡La única manera de destruir por completo a la oscuridad es que alguno de nosotros vaya a buscar al “pequeño sol”! Dentro de algunos días el despertará de su largo sueño de 1,000 años, ¡entonces pediremos a éste que nos conceda el deseo de destruir a Darkrai! -.  Dijo Reshiram golpeando la gran mesa de cristal, personificado como un humano blanco de cabello rubio y ojos azules, hermano gemelo de Zekrom, portaba una túnica blanca impecable.

- Ustedes, planeando como siempre como destruir a oscuridad, ¿qué no se dan cuenta de que es ella quien nos tiene a nosotros atrapados en realidad? -. Decía el renegado Giratina quien era representado como un humano de cabello negro un poco largo y ojos violeta-azulados, quien vestía una túnica mitad negra y mitad tinta.

- ¡Es cierto hermanos!, además ¿quién iría a despertar al “pequeño sol”?, dice la leyenda que el despertará cuando una persona pura de corazón y con una hermosa voz le cante una bella canción -. Dijo el gran Rayquaza que era representado como un humano de tez morena y ojos verde esmeralda, que vestía una especie de túnica verde con pequeñas franjas rojas.

- ¡Meloetta, ella podría ir! — En ese momento todos los hermanos dragones posaron su mirada sobre mí.

- ¿Qué?, pero yo, ¿cómo sé si la leyenda es cierta? ¿qué tal y que no exista ese “pequeño sol”?, mi viaje sería en vano además yo ahora necesito pensar cómo podríamos demostrar que los Pokémon no queremos una guerra, sin que los humanos traten de asesinarme -. Así es, en mis intentos por hablar con Caius, varios guardias me habían atacado además de que tenían vigilada la entrada al pueblo.

- Meloetta debes decidir, ¿acaso quieres ver este mundo por completo en la perdición por culpa de Darkrai? -. Comencé como un gran miedo invadía mi ser, ¿cómo podía decir que no ante semejante petición?

- Primero necesito saber de qué trata la leyenda, necesito entender el grado de realidad que tiene.

- Sucedió hace varios milenios atrás, después de la creación todo era caos, Arceus, el dios de los Pokémon había creado los mares y la tierra, los cuales estaban corroídos por el poder , el Pokémon de la tierra quería más superficie, el Pokémon de el mar quería más agua; el mundo entonces era un completo desastre climático. Cierto día un trozo del cometa milenario chocó en esas tierras, Groudon el Pokémon de la tierra quería apoderarse de él, pues sentían que expulsaba un gran poder de su interior, el Pokémon legendario de la tierra Groudon en su ambición por ocultarlo de el Pokémon del agua, cubrió el cometa con lava hirviendo, Kyogre el Pokémon legendario que extendía los mares se dio cuenta de aquella ambición suya, entonces inundó la lava hirviendo con una especie de agua sagrada, de esa catastrófica unión de poder dieron vida al trozo de cometa naciendo de este el Pokémon legendario Jirachi el Pokémon deseo, llamado también el “pequeño sol” por antiguas civilizaciones humanas, quien se dice que despierta cada milenio cuando el cometa del que forma parte pasa por la tierra, el no despertará a menos que una persona inocente y con una bellísima voz cante una canción.

- Y entonces ¿Dónde puedo encontrar a Jirachi? -. Pregunté curiosa.

- Él revela el camino solo a personas tan puras e inocentes que no tienen ninguna ambición de riqueza a poder, mañana por la noche dará su primera señal antes de su “despertar” -. Los hermanos me habían contado que una vez Rayquaza utilizó los poderes de Jirachi para evitar la destrucción de la región de donde provenía, por eso era que sabía tanto de él, también me contaron que fue ayudado por un joven de corazón puro que como él, deseaba solo la paz en aquella bella región que los antiguos llamaban Hoenn.

- ¿Qué debo hacer entonces? – Inquirí.

- Primero debes conocer a alguien puro de corazón que te ayude a llegar hasta donde Jirachi esté ¿un joven tal vez? -. A mi mente llegó el joven Kyllian Curt, pero ¿sería su corazón tan puro que podría ver esa señal?, además de que si me teoría era funcional ¿cómo haría yo para acercarme al pueblo sin ser vista o atacada?

- Meloetta, sé que tu corazón tiene dudas, ¿podrías exponerlas hoy ante nosotros? -. Preguntó Rayquaza algo curioso, así es, estas dudas eran sobre los híbridos humanos-Pokémon, esta unión era IMPOSIBLE por decirlo así, los humanos jamás podrían adquirir el poder de convertirse en Pokémon, solo nosotros teníamos esas habilidades, mi duda era ¿cómo era posible que yo intuyera que Caius era un híbrido humano?

- Caballeros, ¿han escuchado ustedes sobre híbridos humano-Pokémon? -. Sus caras fueron de gran sorpresa pues nadie jamás había escuchado semejante tontería, era imposible por no decir que nunca podría pasar.

- ¿Híbridos has dicho Meloetta? eso es una blasfemia a nuestra sangre, jamás podría existir semejante cosa, es inconcebible -.  Comentó furioso Dialga, el tenía problemas desde hace tiempo con aceptar a los humanos.

- He escuchado de híbridos Pokémon-humano, pero jamás de humanos que se convierten en Pokémon, sería interesante llegar a conocer qué clase de místicos poderes guardan – Contestó a mi pregunta Giratina, quien jugueteaba con una pequeña bola de sombras en la palma de su mano.

- Irrelevante, no creo que haya dichos humanos, ellos no tienen los poderes suficientes como para transformarse en Pokémon, además dudo que el gran dios Arceus los haya dotado de semejantes poderes, ellos no merecen tenerlos, causarían caos y destrucción -. Decía algo nervioso Reshiram.

- Pero, ¿qué tal si estos humanos los usaran para luchar contra la injusticia y la maldad?, ¿qué tal si aparte de ser dotados con estos grandes poderes también fueran dotados de un corazón valiente y justiciero? -. Palkia tenía una gran sabiduría yo tenía exactamente la misma opinión acerca de Caius, pues sentí su corazón, en el solo había un gran dolor, pero no estaba corroído por el mal.

- Hermanos, hermanos, hermanos, les recuerdo que tenemos justo en frente a una especie de hibrido “humano-Pokémon”, si no lo recuerdan Meloetta fue una humana muchos milenios atrás -. Dijo Zekrom algo indiferente hacia mi persona.

- El dragón del trueno Zekrom tiene razón, tal vez yo no sea la única que Arceus llenó de gracia y magníficos dones.

- Eres la única cuya voz era demasiado bella como para dejar que desapareciera de la faz de la tierra, por eso cada uno de nosotros imploró aquella noche  a Arceus por vuestra resurrección como inmortal -. Dijo Rayquaza imponiendo su voz ante los demás.

- ¿Por qué no nos muestras Meloetta que fue lo que pasó aquella noche? fue algo que borró de ti esa paz que tanto te identifica -. Palkia tenía razón, no ganaría nada hablando, cuando podía mostrarles mis sentimientos cuando toqué la herida que me causó Caius, aquella noche que huía del palacio.

- ¿Latias? ¿Latios? ¿Pueden venir a amplificar mis poderes psíquicos?  les mostraré a todos lo que he visto y sólo ustedes tendrán la palabra para decidir si lo que vi y sentí es prueba de algo -. Latias y Latios se colocaron al lado del pequeño trono de cristal en donde yo estaba sentada, sus ojos se tornaron azules, entonces comencé a transmitir la visión a todo el consejo de los dragones, mientras lo veían y sentían podía escuchar sus murmullos.

- ¡Es imposible! – Dijo Palkia mientras observaba como en los recuerdos de los mosqueteros ellos se iban dando cuenta de que tenían habilidades nunca antes vistas, Thomas podía destruir rocas con su fuerza voraz.

- ¡Arceus no pudo hacernos esto! -. Decía Dialga sorprendido al ver  que Caius llamaba “espada sagrada” a un ataque que llenaba de luz aquella espada de acero puro mientras con ella partía a la mitad cualquier cosa que se le pusiera en frente.

- ¡Ellos tiene poderes, imposible! -. Comentaba Reshiram maravillado viendo como Virgil tenía el poder completo sobre las plantas, haciendo que un árbol de manzanas se inclinara por sí solo para poder tomar la fruta del mismo.

- ¿Los 4? no, no, esto debe ser una broma, ellos jamás podrán obtener por completo sus habilidades -. Veía Giratina como el pequeño Kyllian después de la visita de Suicune entrenaba día y noche en el agua en donde podía verse claramente que él tenía poder sobre esta, haciendo que una ola se detuviera con solo 1 de sus miradas fallando solo un par de veces.

- ¿De dónde has sacado todo esto Meloetta? -. Preguntaba Rayquaza maravillado por aquellos dones tan especiales que tenía cada uno de los mosqueteros.

- Ellos me concedieron una visión varios antes de que saliera del castillo, yo leí sus mentes y cabe destacar que Oscuridad jamás se ha enterado de nada,  puesto que yo puse un bloqueo de estos recuerdos antes de que Sirnight intentara leerles la mente, ellos los podrían ver, pero Sirnight no, estos recuerdos solo existen para los mosqueteros, para mí y ahora para todos ustedes.

- Es magnífico, pero ¿por qué guardaste hasta ahora ese secreto?

- No estaba segura de si eran verdad, no hasta que Caius me apuñaló con su espada y vi como un poder extraño venía de ella, no sé, pensé que tal vez eran un truco barato de Sirnight para confundirme, de igual manera los bloqueé de el por si las dudas, ustedes me conocen, yo aseguro todo antes de hablarlo.

- Tienes razón, Meloetta ¿crees que ellos?…

- ¿Qué?, ¿podrían ayudarnos? la verdad no lo sé, son demasiado jóvenes e imprecisos, rebeldes y bufones, no estoy segura de si querrían ayudarnos, puesto que desde hace tiempo nos odian a todos los Pokémon, el único de mi confianza ahí es el joven Kyllian Curt, que aunque guarde rencor en su corazón, este aún no es corroído por la venganza, el tiene esperanza.

- ¿Los demás tienen rencor en su alma? O ¿por qué has dicho que no pueden ayudarnos? ¿acaso Darkrai los está manipulando? -. Asentí con la cabeza a la pregunta de Reshiram.

- Es una lástima, pudieron haber sido unos grandes Pokémon legendarios, pero veo que oscuridad tiene asegurados sus pasos, al igual que ahora nosotros comenzaremos a asegurar los nuestros -. Dijo terminantemente Rayquaza.

- Cambiando completamente de tema: ¿mañana cómo podré ocultarme de los guardias para poder llegar a Kyllian? estoy segura de que será él quien me guíe hacia el “pequeño sol”.

- Usando tus poderes psíquicos, mañana al despertar los descubrirás aumentados un poco más de lo normal, nosotros nos encargaremos de eso, tu encárgate de encontrar al joven Kyllian y pedir a este que te guíe con el “pequeño sol”.

- ¡La auditoría de los dragones ha terminado, hermanos Pokémon pueden retirarse! -. Terminando de decir esto aquel Arcanine lanzó al cielo fuego. Los dragones uno por uno se fue retirando, en unas pocas horas sería el tiempo de mi partida hacia el castillo donde seguramente Darkrai estaría esperándome, tenía que tramar algo para evadir la astucia de la maldad viviente en Úrsula Moore.

Comenzó a brillar el sol aquella mañana y mis ojos se habían abierto, para mi sorpresa ¡no estaba ya en el bosque!, si no que estaba en una pequeña choza del pueblo, ya que podía escuchar a los Rapidash trotando y a los humanos hablar.

- ¡Buenos días Melissa!, me alegra que vinieras a visitarme anoche y te hayas quedado a dormir -. Mi reacción fue de felicidad, pero a la vez de confusión ya que no recordaba absolutamente nada de lo que había pasado ayer en la noche y ahora frente a mi estaba el joven Kyllian preparando lo que parecía una taza de café ¿acaso habían intervenido los dragones para ayudarme a entrar cuando yo estaba dormida?

- ¡Kyllian a mí también me da mucho gusto verte! pero ¿dices que llegué anoche?-. Pregunté algo extrañada.

- ¡Sí! Venía cargándote un amigo, dijo que se llamaba… ammm, no lo recuerdo bien, pero él era de cabello oscuro y largo, ¿ojos creo que azules?, de hecho estabas profundamente dormida, y me dijo algo así como “no le digas a nadie que ella está aquí”, eso mismo hice pero dime ¿a qué debo esta gran visita? Por cierto yo no creo nada de lo que dice Úrsula que hiciste, yo creo en ti Melissa -. Sus palabras aliviaron mi alma, ahora sabía que Giratina me había traído hasta aquí y que el joven Kyllian creía en mí.

- Kyllian, arréglate para salir en dos horas, llevaremos un Ponyta y si queréis prepara comida, saldremos enseguida ¿está bien? ¿confía en mí, quieres? -. Lo miré fijamente y sabía que aceptaría ir conmigo.

- Está bien, pero podrías ir a decirles a Caius, Thom y Virgil que saldré, lo que pasa es que desde que me echaron del palacio a diario tenemos un arduo entrenamiento a las afueras del pueblo, no me gustaría que pensaran que he perdido interés, ¿podéis hacer eso por mí mientras yo preparo todo para vuestra partida? -. No podía decirle que no a Kyllian además sentía como mis poderes estaban aumentados, si Úrsula trataba de detenerme podría disuadirla o hipnotizarla por un par de minutos.

- Está bien Kyll, ahora regreso, nos vemos.

Salí en ese momento hacia el palacio, en la primera entrada había 5 guardias que cayeron desmayados con solo verlos a los ojos, parecía que los dragones me habían brindado por hoy una fuerza psíquica descomunal, entré al palacio a buscar a Thomas, Caius y Virgil, pero justo cuando iba a sus habitaciones, apareció ELLA.

- ¿Qué no te basta con que los humanos te odien, ahora osas pasear por mi palacio como si nada hubiera pasado?

- ¡Los humanos me odian por tu culpa Oscuridad! Ambas sabemos lo que en realidad pasó aquella noche, tú has tramado muy bien una telaraña de mentiras, pero despreocúpate, todas esas mentiras muy pronto serán descubiertas -. Dije firmemente sin mostrar temor a ella.

- ¿Quieres que lo haga ahora Úrsula? – Dijo Sirnight saliendo de detrás de la sombra de Darkrai, el pretendía leer mi mente para saber a que vine, así que aseguré que no pudiera entrar ahí.

- Ni si quiera lo intentes remedo de Pokémon psíquico – Los ojos de Sirnight comenzaron a ponerse completamente azules tratando de leer mi mente lo cual fue un total fracaso.

- Úrsula, tiene demasiado poder, no puedo entrar a su mente, puedo sentir como su fuerza psíquica ha aumentado, no puedo saber a que ha venido.

- ¡Eres un inútil! ¡Dime a que has venido maldita, dímelo ahora mismo o te lo sacaré de por la fuerza!

- ¿Tienes miedo de mis poderes, oscuridad? – Pregunté sarcásticamente.

- Yo no le temo a nada ¡MALDITA! – Sonreía Darkrai.

- Hoy los dragones me han ofrecido más poder del que te imaginas, así que tu mejor opción será que me dejes pasar o sufrirás las consecuencias.

- Ella dice la verdad Úrsula, tienes que hacer caso, siento un gran poder  inigualable en su interior -. Dijo el bufón Sirnight algo asustado.

- ¡Mosqueteros, la asesina esta aquí! -. Gritó Darkrai rápidamente y ellos como un trueno en ese instante se presentaron tras las espaldas de Úrsula Moore como sus fieles sirvientes.

- ¡Muchachos escúchenme, ella los está engañando! Yo no soy lo que ustedes creen.

- ¡ATAQUEN! ¿Qué esperan? ¡MATENLA! – Reaccioné a estas palabras usando mi canto sobre ellos, rápidamente cayeron al suelo dormidos, Úrsula Moore solo me miraba con repulsión y unas ganas excesivas de desaparecerme de la faz de la tierra.

- Tarde o temprano la verdad saldrá a la luz ¡DARKRAI! por tu bien espero que estés preparada para la guerra, pues yo no dejaré de ninguna manera que este mundo caiga sobre tus garras -. Su mirada era fija y aterradora, pero yo no lo temía más, ahora tenía las fuerzas suficientes para enfrentarla, mi temor se había convertido en desprecio por este ser, que estaba lleno de maldad.

- Meloetta querida, lo mejor será que te vayas de aquí, si no quieres que todo el pueblo se entere de tu ataque hacia los mosqueteros y a mi persona, tomándolo como una provocación para la guerra entre humanos y Pokémon.

- ¡ERES UNA MALDITA!

- Es un halago para mi, muchas gracias ¡yo sé perfectamente lo que soy! Ahora… ¡LARGATE!

- Nos volveremos a ver, oscuridad, ten por seguro que así será.

- Te estaré esperando querida -. Terminó Úrsula enarcando una ceja.

Me di prisa al salir del palacio, sabía que borraría Sirnight las memorias de los mosqueteros para proteger lo que había dicho de Oscuridad, no tenía importancia de igual manera la guerra ahora era inevitable, Darkrai no desistiría de sus planes, al igual que nosotros tampoco lo haríamos,  yo quería evitar esto pero ahora gracias a Úrsula eso era imposible. El caos estaba por llegar.

- ¿Y bien? ¿Hablaste con Caius, Thomas y Virgil? -. Preguntó ansioso Kyllian.

- No, lo siento, parece que estaban ocupados, además nuestras diferencias no se arreglarán de un día para otro ellos piensan que en realidad yo soy una asesina Kyllian. Tal vez ese sea su pensamiento sobre mí para siempre y yo no puedo cambiarlo -. Kyllian parecía estar ansioso sobre el tema, el confiaba en mi completamente, después de haberle dicho eso el me obsequio una sonrisa.

- Todo estará bien Melissa, ya verás que todo cambiará tarde o temprano, y ahora ¿Me dirás a donde nos dirigimos?.

- Iremos a buscar el “pequeño sol” -. Contesté a su pregunta sonriendo.

- ¿Al “pequeño sol”? ¿Qué es eso?-. Sus dudas fueron saciadas cuando le conté sobre aquel gran relato, sus ojos se llenaron de alegría al saber que había una esperanza para el reino, pero también para él, pues me dijo que su deseo sería revivir a su madre. Yo no estaba segura de si Jirachi cumplía esta clase de deseos, pero podríamos intentarlo, aunque los dragones me advirtieron que solo habría una sola oportunidad y que debería de encontrar al “pequeño sol” inmediatamente. La noche nos alcanzó en las faldas de la montaña en donde según Kyllian podía ver una luz amarilla tocar el cielo.

- Traje varias bayas que corté ayer por la mañana,  unos trozos de pan que me han llevado los muchachos  y mantequilla de leche de Miltank -. Extendía una especie de manta sobre el pasto de aquel hermoso llano, había puesto antes la fogata para pasar la noche y minutos después comenzamos a comer.

- Kyllian, hay algo que debo decirte, mañana tal vez tus deseos no puedan ser concedidos por el“pequeño sol”, yo no sé si él tiene tanto poder como para devolver a las personas que se han ido como tu madre.

- ¿Qué? pero si me has dicho que puede conceder cualquier deseo ¿acaso fue una mentira solo para que te ayudara?

- ¡No! por supuesto que no, yo no sería capaz de engañarte con algo como eso, pero es que en realidad no sé cuando poderoso es ese “pequeño sol”.

- Entonces ¿por qué dejaste que me hiciera esperanzas? ¡Ver de nuevo a mi madre es lo que más anhelo en el mundo, eres una mentirosa tal y como dice Úrsula! -, Sus ojos se llenaron de lágrimas y se adentró hacia el bosque de aquellas montañas sagradas, vi como se fue alejando, comprendí que lo mejor era dejarlo solo por el momento, necesitaba pensar bien las cosas antes de que yo hablara con él para explicarle todo. Comenzaba a tardarse Kyllian cuando de repente escuché como se acercaba alguien sobre el crujir de las hojas secas ¿Sería Úrsula? su Mightyena ya estaba muerto así que no podría ser él, vi como de la oscuridad de aquella noche iluminada por la luna salía un Seviper que tenía un color diferente a los normales, sentí como venía hacia mí para atacarme a lo que reaccioné usando mi poder psíquico pero este no le hizo el más mínimo efecto y parecía burlarse de mí, al percatarse que estaba completamente sola comenzó a acercarse y rodearme con su cuerpo fue entonces cuando habló.

- Hola, Meloetta ¿no? Tzzz tzzz -. Serpenteaba con su lengua, por primera vez en este tiempo sentí como el miedo invadía de nuevo mis sentidos, asentí con la cabeza a su pregunta.

- Tzzz me han enviado a raptarte ¿qué debería yo hacer? -. Mis ojos se encontraban perplejos, ese Seviper no era un Pokémon común, podía sentir su aura maligna.

- ¿Quién… quién eres? -. Pregunté temblando.

- Tzzz tzzz El nombre de un Assassin jamás es revelado -. Miré hacia los diferentes lados a ver si no había alguien que me pudiera ayudar, Seviper seguía deslizándose alrededor de mi cuerpo.

- ¡Dime quien te ha mandado vil Pokémon!

- Úrsula recibirá tus saludos, bella Pokémon tzzz -. Oscuridad había conseguido un nuevo asesino para su planes, Seviper comenzó a apretar fuertemente mi cuerpo

- ¡Ahhhhhh! -. Grité fuertemente antes de sentir un inmenso dolor, por más que usara mis poderes psíquicos, por algún motivo no servían en el.

- Grita lo que quieras damisela, ni tu pequeño amigo podrá ayudarte esta vez, ahora ¿cómo dijo que podría robarte tu inmortalidad? -. Escuché como Kyllian corría detrás de aquel Seviper que rápidamente me soltó al ver que el joven Curt se aproximaba.

- ¡Suéltala maldito Pokémon, puedo sentir tu maldad, tú no eres como mi amigo Suicune, no permitiré que los Pokémon malvados sigan lastimando a los que amo! -. De pronto la espada  rapier del joven Kyllian fue rodeándose de agua, sus ojos mostraron una luz que jamás había visto y entonces él se dispuso a atacar.

- ¿Pero qué? -. Dijo Seviper justo antes de ser partido por la mitad por Kyllian.

- ¿Qué… qué pasó? ¿No era real? -. Después de partirlo por la mitad desapareció el Seviper sin dejar ningún rastro.

-  ¡No veremos después joven híbrido! -. Ambos estábamos sorprendidos cuando vimos dos ojos verdes azulados observándonos desde las sombras, cuando de repente un Pokémon que jamás había visto saltó en dirección hacia donde se encontraba la luna llena, era un Pokémon que corría sobre sus cuatro patas ágilmente, con una cabellera roja intensa. Huyó lejos al saber que Kyllian Curt era mucho más que un simple humano.

- ¿Qué fue eso?

- No lo sé, ya casi amanece, deberíamos dormir un poco, mañana será el gran día Kyllian, mañana será un día decisivo para nuestras vidas.

Algunas veces pensamos que la oscuridad jamás terminará, pero cuando parezca que las penumbras controlen por completo esta tierra, surgirá de nuevo sol y con sus rayos de justicia, iluminará hasta el más recóndito espacio… en el alma de la oscuridad…

 CONTINUARÁ…

“Nightmare With Darkrai” – The Royal Knights – : Death & Power

el junio 22, 2012 en E L L E POKéMON Magazine, Fansektor, Noticias

¿Podrías salvarte de algo que ignoras que existe?, desde el principio de los tiempos ha existido el miedo hacia la maldad, ¿por qué temerle a algo que ni siquiera puedes ver?, el miedo humano puede volverme el ser más poderoso de la tierra, sus pesadillas son mi más delicioso platillo, sus miedo el más exquisito manjar, el surgimiento de la oscuridad en su punto máximo está por comenzar, el reinado del caos y el terror se abre camino hacia este mundo, un mundo que muy pronto quedará sumido bajo las sombras.

Úrsula Moore

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Capitulo 10: Muerte & Poder
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- ¡Eres un Inútil Sirnight!, tienes que ayudarme y ¿cómo diablos es eso de que no sabes de que estás enfermo? -. Sirnight estaba plasmado como atónito sentado en la esquina de la cama recargado, parecía enfermo o algo así.

- ¡Maldita sea Úrsula ya te dije que mis visiones han estado fallando últimamente! El dolor cuando tengo una es tremendamente insoportable jamás me había pasado esto.

- ¡Así no me sirves!, ¿entiendes? Tienes que hacer lo posible por recuperarte, mi corona depende completamente de tus visiones, ¡sin ti es como si estuviera ciega, no puedo caminar por un terreno que no conozco! -. Su mirada era débil, yo tampoco sabía que estaba pasando con Sirnight, esto jamás había pasado un Pokémon no pierde sus poderes de la noche a la mañana.

- ¿Mi lady? -. Mightyena mi fiel siervo, hacía tiempo que no sabía de él, no desde la última misión que le asigné, comenzamos a hablar telepáticamente.

- ¿Qué pasa?

- Estoy a las afueras del palacio, lo siento su vileza, me temo que tengo muy malas noticias.

- ¿Mas malas noticias?, ¡por los demonios de mi alma!, ¿ninguno de ustedes ineptos puede hacer algo bien? y ahora ¿qué fue lo pasó?

- Hay un Pokémon, muchos lo llaman “el viento del norte” se ha interpuesto en nuestro camino, ayer ayudó a escapar al que sospechábamos era el príncipe ilegítimo de Unova.

- ¡SON UNOS ESTÚPIDOS!, más vale que encuentres a ese maldito pedazo de príncipe si no quieres que use tu sarnosa piel como mi abrigo.

- Hay algo más su maldad.

- ¿Más? ¡Dímelo, dímelo ya maldito perro inútil!

- Parece que no sólo el “viento del norte” ayudó a su escape, he seguido un rastro hasta el palacio, quien lo ayudó, fue un humano -. Puse mis manos sobre mi cara, ¿estaba pasando en realidad esto?, todo iba cambiando de rumbo; por más que quería visualizarme como la reina de Unova ya no podía, tenía que hacer algo, un completo cambio de planes.

- Reúne a tu jauría, hablaré con ustedes esta noche.

- Como usted ordene su vileza -. Se retiró; cuando volví en sí, me dispuse a averiguar quién había estado fuera aquellas noches que estuve ausente en el palacio, “los mosqueteros”, fue lo primero que se me vino a la cabeza, ¡POR SUPUESTO!, ¿quién más podría haber ido al bosque sin miedo a los Pokémon?, sólo ellos.

- Sirnight, no sé qué está pasando contigo, pero necesito tu ayuda. Quiero que tomes mi mano y obtengas una visión de qué es lo que necesito hacer para que te mejores. ¡TE NECESITO CON VIDA MALDITO! -. Al decir esto último Sirnight tomó de mi mano, vi como sus ojos cambiaron a blanco dejando solo su pupila a la vista y su nariz comenzó a sangrar.

- ¿Sirnight? ¡Sirnight responde idiota! -. Parecía estar como muerto.

- Ma… ma… nantial… Du… Duo… Agua…

- ¿Agua del manantial Duodraco?, ¿acaso estás loco?, sería mi perdición si voy a ese lugar, es donde se aparecen demasiadas veces los hermanos dragones.

- Ellos… Meloetta… Hechizo… -. Decía entre dientes Sirnight

- ¡Me lo suponía, ESA ARPÍA, jamás se quitará de mi camino! Está bien iré, te necesito con vida y de mi lado, partiré ahora mismo ya que parece que te queda poco tiempo -. Al decir esto último dejé a Sirnight en su cama, mientras que me propuse ir e interrogar al personal sobre quien había salido de los mosqueteros aquella noche, descubría que los 3 habían salido y que el mocoso muerto de hambre había estado enfermo. El niño ¿enfermo? NO LO CREO. Entré a su habitación mi sorpresa fue al ver que el chico “enfermo” no estaba en cama y había una camisa sucia manchada de sangre, la probé, esa sangre no era del niño.

- Señorita Úrsula… abbh… ¿Qué hace usted en mi habitación y por que sostiene esa camisa llena de sangre que me pertenece?

- Esta sangre no es tuya.

- ¿Qué?, ¿cómo sabe usted eso?, ¡me resbalé anoche!, en un riachuelo mientras recolectaba un poco de paja.

- Dime mocoso, ¿dónde lo ocultas?

- ¿Ocultar qué?, no sé de qué habla ¿se ha vuelto loca?

- ¡No me hables así, dime dónde está el príncipe ilegítimo de Unova, yo sé que lo escondes!

- ¡No sé de qué rayos habla, ya le dije como sucedieron las cosas!, yo resbalé me golpee con unas rocas afiladas, es verdad hasta me enfermé de gripe, puede preguntarles a mis amigos.

- ¡MENTIRA, dime dónde lo escondes si no quieres que yo misma te lo arranque! -. Tomé su brazo y enterré mis uñas en él hasta provocar un sangrado.

- ¡Ya le dije que yo no sé de qué habla, suélteme!

- ¡Te juro que pagarás las consecuencias, yo se que mientes!, lo puedo oler, transpiras… MIEDO.

- Señorita Úrsula yo le juro que… -. Comencé a presionar aún más fuerte con mis uñas su brazo.

- ¡Tú no me jures nada!, maldito engendro.

- ¡Señorita Úrsula suéltelo! -. El entrometido más estorboso del universo había llegado al rescate del maldito mocoso, Virgil Mercier, era hora de retirarme.

- No está pasando nada, solo vine a preguntarle algo al joven Kyll… me tengo que ir… “nos veremos” -. Había borrado la memoria de Virgil así que no podría recordar nada, eso era un beneficio enorme al tener a Sirnight conmigo, tenía que salvarlo a como diera lugar, el camino hacia el manantial Duodraco me llevaría varias horas, necesitaba ir sola. Todo me estaba saliendo mal, necesito un plan nuevo para que me nombren cuanto antes reina de Unova.

Salí inmediatamente camino hacia el manantial, pedí un Rapidash, usaba mi excéntrica ropa para cabalgar, algo que Shania llamaba “pantalones”, eran de un material nuevo llamado látex, tenía estilo debo decir, mientras cabalgaba pensaba en como librarme de ese maldito mocoso y además lograr que nombraran reina de Unova cuanto antes. Poco antes de llegar observé como el cielo comenzó a llenarse de nubes tormentosas, Zekrom, pensé inmediatamente; el estará aquí, maldito traidor. El manantial era el hogar de los dragones en esta región aquí venían después de las reuniones del consejo, sólo aquí se mostraban justo como lo que eran “unas bestias abominables”, los pobladores de las cercanías hicieron una torre “la torre Duodraco”, en honor a Reshiram y Zekrom, los hermanos dragones más jóvenes, el manantial se encontraba bajo la misma torre, era lo que daba vida al lago que la rodeaba, tenía que escabullirme para poder tomar un poco de agua y llevársela a Sirnight, esta agua era curativa, ya que el manantial estaba rodeado de hierbas revival que recuperaban casi cualquier mal existente hasta ahora, tanto en humanos como en Pokémon, su agua híper-pura se conocía desde la antigüedad por los hermanos dragones, quienes la usaban como su fuente de la eterna juventud. Codiciada por muchos, pues sus propiedades curativas proporcionaban incluso la misma juventud eterna, cosa que claro a mi no me hacía falta. El manantial jamás había sido descubierto por humanos solo los Pokémon podíamos saber su exacta ubicación, aunque esta se consideraba solo un mito.

- ¡Humano a la vista, humano, humano a la vista!-. Gritaban los Pokémon desde los árboles.

- ¡Silencio lacayos! -. Dije antes de mostrar mis verdaderos ojos, para mi suerte, la entrada ahora se encontraba vigilada por varios Gallade. Los guardias preferidos de los dragones.

- Oscuridad, su entrada está prohibida a este lugar, no nos haga usar la fuerza bruta -. Dijo el “comandante” de aquellos patéticos guardias

- Ustedes jamás me podrán prohibir nada-. Formé varias Dark Void sobre ellos, segundos después cayeron inconscientes en el piso.

- ¿Alguien más quiere osar detenerme?-. Dije mientras fijaba mi vista hacia la copa de los arboles de aquel bosque templado. Me adentré a la torre, parecía que había alguien en casa, tomé una antorcha y me dispuse a bajar hasta el lugar donde se encontraba el manantial, frente a mí ahora se encontraba una de las maravillas del mundo Pokémon nunca antes vistas, un manantial con el agua más pura sobre la tierra que brillaba con luz propia.

- ¿No te detendrás nunca cierto Úrsula?, O debería decirte quizá ¿DARKRAI? -. Era Zekrom en su forma humana, sus ojos eran azules eléctricos, uno de los más hermosos ojos que jamás había visto.

- Zekrom, querido ¿cómo has estado? -. Pregunté algo fuera de lugar, tenía que impedir a toda costa que este avisara a los demás dragones que yo estaba aquí.

- Dame una razón para no delatarte con mis hermanos.

- Oh vamos ¿cuál de todas las razones te parece mejor?, ¿el tenerme?, tú podrías ser mi rey, juntos gobernaríamos esta tierra para siempre, serías mío y yo sería completamente tuya -. Hablaba mientras mis labios recorrían su cuello.

- Agghhh. ¡Basta DARKRAI! ¡No me tentarás como lo hiciste la ultima vez! -. Me lanzó frente a la húmeda pared, yo lo miraba con lujuria.

- Vamos Zekrom, yo se que tú lo deseas más que yo, además yo ya olvidé que me traicionaste, ¿podrás tu olvidar mi pequeña traición? ¿mmm?-. Tocaba su pecho con excitación, para ser sincera el me atraía un poco, como ningún otro hombre o Pokémon lo había hecho.

- ¡Tu maldad no tiene límites! ¿Qué planeas hacer con el agua que has tomado? -. Me tomó del cuello, a lo que reaccioné lamiendo mis labios.

- Tengo un amigo enfermo, el pobre necesita de su agua “sagrada”, ya sabes lo de siempre.

- Entonces ¿por qué has tomado dos frascos? -. Apretó más aún mi cuello a lo que me desvanecí entre las sobras, reapareciendo tras el, abrazando su sexy torso.

- Pues, podría serme útil alguna vez. Bueno querido, me tengo que ir, ha sido muy excitante volver a verte -. Trató de atraparme pero me desvanecí de nuevo, esta vez reapareciendo justo frente a él.

- Cuando despiertes, yo ya estaré muy lejos de aquí, hasta luego, hermoso y poderoso rey del trueno.

- ¿Despertar? -. Sellé su última palabra con un beso apasionado.

- Mmm eso estuvo rico, nos veremos después querido -. Al decir esto el Dark Void que había preparado para él lo rodeo completamente dejándolo inconsciente, besé mis dedos y después los puse directamente en sus labios.

- Lástima, estás mejor que nunca, hubiera sido divertido hacer travesuras aquí abajo, pero el imbécil de Sirnight se está muriendo lo cual arruina por completo mi diversión -. Salí rápidamente de ese lugar, varias horas de camino después vi como a lo lejos se escuchaban lo que parecían truenos, jajaja me reí para mí misma, pobre iluso si creyó que sería tan fácil caer.

- Bebe esto Sirnight -. Tan pronto llegué al palacio fui a llevarle inmediatamente el frasco con el agua del manantial, poco a poco la piel de Sirnight fue tomando de nuevo el color que tenía antes de que se enfermara, era un maldito desperdicio utilizar esta agua con  él, aunque siendo franca me servía más vivo que muerto.

- Me salvaste… tú… el ser más malvado de el universo… agghh…

- Claro, sólo que, mi estimado y viejo amigo, todo tiene un precio -. Sonreí, ahora Sirnight me pertenecía por completo, el jamás podría olvidar el favor que yo le hice al salvar su patética vida.

- ¿Y cómo es que me lo cobrarás?, ¿siendo tu sirviente por toda la eternidad?

- Por ahora quiero que te recuperes lo más rápido posible y que le hagas una pequeña visita al joven “Kyllian Curt”.

- ¿Qué pasa con él? -

- Salvó al joven rey, no deseado por su padre.

- Te refieres a…

- Sí, a ese marginado idiota que su mismo padre desheredo y por ningún motivo tiene que seguir vivo, al igual que de ninguna manera permitiré que el tome el trono.

- Adoro cuando te pones en ese plan tan malvado, está bien, augghh, aún me duele un poco la cabeza, voy a investigar qué rayos me hizo la maldita de Melissa y cuando tenga el contra hechizo de lo que me hizo, te lo juro que lo pagará.

- No lo dudo querido, no lo dudo, ahora, déjame decirte que a esta hora los dragones deben de haberse enterado de que tomé prestada un poco de agua de su tan famoso “estanque”.

- ¿Te vió alguien?

- Zekrom, sólo que logré escapar y confundirlo.

- ¿Te das cuenta de lo que puede pasar si…?

- Ellos no podrían hacer nada, si lo hacen todos y cada uno de ellos terminarían encerrados por la eternidad, no son estúpidos, están dejando que actúe para así saber qué hacer.

- Bueno y ¿si el chico tiene escondido al joven rey?, ¿qué es lo que sigue?

- Matarlo, a él y al joven rey que protege.

- Pero, Úrsula querida no es que no confié de tus habilidades, pero todos sospecharán si el chico de pronto “desaparece” del mapa.

- Yo les daré una razón para que me nombren reina, el chico morirá, todos pensarán que fue un ataque de los Pokémon que cada vez más se acercan más a los lugares poblados por humanos, como no hay rey todo mundo entrará en pánico y así terminarán eligiéndome a mí como su más sabia gobernante, solo que necesito que el ataque al chico sea público, hoy me reuniré con la jauría de los Mightyena, alguien les tiene que dar un escarmiento para que así puedan hacer bien su trabajo, esos malditos remedos de Pokémon no volverán a fallar una misión NUNCA.

- Pues, el sol está por meterse, por favor cuida que nadie te vea, yo iré con el chico veré si puedo tocar si quiera un pelo de él.

- Sabes, creo que es mejor que no lo hagas, el ataque será mucho mejor que tus estúpidas adivinanzas, así mataré dos pájaros de un tiro y si el chico tiene al joven rey, yo misma se lo sacaré.

- Como tú lo ordenes, veo que entusiasma mucho sacar tu lado sádico.

- No me provoques Sirnight, no me provoques -. Hacía una seña con el dedo como diciendo un “NO”, mientras salía de mi habitación de Sirnight, era hora de ir a hablar con esas patrañas de Pokémon salvajes que decían servirme.

La misión fue dada, a esos Mightyena les quedó muy claro quién era la oscuridad a la que juraron lealtad, el ataque sería esta noche, una noche de tormenta, que mejor que adornarla con una muerte.

- Sólo hay que esperar -. Dije mientras me sentaba lentamente en el trono vestida con un hermoso vestido negro, hecho por mi querida Shania, pasaban las horas cuando de pronto por la puerta principal del castillo, entraban los 3 mosqueteros bajo esa noche tormentosa, con el joven Kyllian Curt detrás de ellos. El traía arrastrando con una soga lo que parecía ser el cadáver de un Pokémon muerto.

- ¡Creo que esto le pertenece mi lady! -. Mis ojos no querían creer lo que estaban viendo… era… era el cadáver de el líder de los Mightyena… él…. él lo había matado.

- ¿Qué… qué es esto?

- Es el cadáver de un Pokémon, que intentó asesinarme esta noche, de hecho era él y una jauría de 40 más, afortunadamente Caius, Thomas y Virgil estaban cerca, así que me ayudaron contra todos ellos y yo maté al líder.

- Agghh… ahh… y ¿qué podría hacer yo con este asqueroso Pokémon muerto?

- No sé, lo mismo me pregunto yo mi lady, me pareció que querría ver al Pokémon que intentó asesinar a un ciudadano de este lugar en el que muy pronto usted será proclamada como reina, ¿no es así? -. El arrogante joven sabía perfectamente que yo lo había hecho, no entendía cómo ni porque, pero él lo sabía.

- Es lo más repulsivo que ha hecho joven Kyllian y no toleraré ninguna de sus insinuaciones, ¿Entiende?-. Los demás mosqueteros me miraban fijamente como pretendiendo que dijera o hiciera algo que me delatara pero no fue así, fingí indignación; fue tanta que tan pronto cambie mi rostro en una forma vulnerable, sus caras se volvieron inseguras de creer las palabras del joven Kyllian, de mis ojos salieron lágrimas de un llanto falso para convencer aún más a los caballeros de que el joven había hecho esto porque me odiaba, fue así como se me ocurrió esa sencilla pero increíblemente efectiva idea.

- ¿Qué?, no es así, usted sabe de lo que yo estoy hablando, ¡no finja conmigo!

- Joven Kyllian entiendo que usted y yo tengamos diferencias, pero ¿insinuarme que soy cómplice de alguna manera de un ataque a su persona?, eso joven Kyllian es lo más bajo que me ha hecho usted -. Dije hipócritamente limpiándome las lágrimas

- ¡Mentira! -. Se acercó a mí empuñando su espada.

- ¡Kyllian ya basta! -. Dijo Caius indignado.

- ¿Qué?, ¿vas a defenderla?, ?ella esta fingiendo!, ¿no se dan cuenta?, ¡ella nos engaña, engaña a todo el reino, por Arceus, ella mandó a estos Pokémon a asesinarme, si no fuera por ustedes yo estaría muerto ahora!

- ¡Irrelevante Kyllian!, ese ataque fue sólo por iniciativa de los Pokémon, esos seres malvados llenos de odio hacia nosotros actúan por si mismos o acaso has hablado con ellos, puedes mentir tú, como puede mentir Úrsula, pero si esto fuera así, tú sabes de qué lado estaríamos -. Bla bla bla, odiaba los malditos discursos de “Justicia” que daba Caius, mientras fingía llanto “lastimada” por Kyllian vi como sus ojos estaban llenos de ira, él sabía ahora de alguna forma quien era yo en realidad, faltaba muy poco para que los demás lo supieran también, tendría que actuar de una manera rápida y adecuada para persuadirlos, tenía que lograr que solo Kyllian terminara siendo el mentiroso de esta situación.

- ¡Mañana tu Kyllian Curt, serás juzgado por alta traición y ustedes estarán de testigos de que él fue quien inicio todo esto!

-Úrsula no creo que sea para tanto, el joven Kyllian te pedirá una disculpa por insinuar que tú bueno, ya sabes -. Dijo algo asustado Virgil, quien aunque suplicara, no lograría impedir que yo misma condenara a la orca al joven Kyllian Curt.

- ¡De ninguna manera!, prefiero ser juzgado o morir antes que pedir disculpas ante una persona tan vil y asquerosa como ella.

- ¡Kyllian, retira lo dicho! -. Insistió Thomas.

- ¡No lo haré!, prefiero pudrirme en un maldito agujero que inclinarme ante ella -. Decía Kyllian Curt con odio en sus palabras.

- ¡Guardias, arréstenlo! -. Estaba fúrica ante sus arrogantes palabras, yo haría que este maldito engendro aprendiera la lección.

- ¡Un momento! Señorita Úrsula por favor, no haga esto, le prometemos que Kyllian no le dará más problemas por favor, tiene que perdonarlo. se lo suplico, en memoria de su majestad, yo le prometo que no lo volverá a ver aquí en el palacio pero por favor olvidemos todo esto, le doy mi palabra que él jamás se interpondrá en su camino -. Las palabras del Virgil de alguna manera funcionaron, lo que ganaría por asesinarlo sería muy poco en comparación de mantenerlo vivo y esto sería señal de mi “infinita misericordia”, que como nueva reina sería perfecto para mi reputación ante los sabios.

- Está bien Virgil, haré lo que dice, el joven Kyllian será perdonado de ser juzgado, pero permanecerá varios días encerrado en un calabozo, así aprenderá a respetar a las personas que no son de su misma clase social.

- Muchas gracias mi lady, es usted una maravillosa mujer, le prometo que no la defraudaremos -. Kyllian Curt se encontraba indignado, seguía mirándome con repudio mientras Thomas lo detenía y tapaba su boca para que este no pudiera pronunciar ninguna palabra más.

- Pueden retirarse y joven Kyllian le prometo que su ataque no quedará impune, en cuanto yo ascienda al trono tomaré represalias en contra de los culpables, “los Pokémon” -. Dije mientras se daban la vuelta para llevarse al joven Kyllian, este mismo se sorprendió ante mis palabras, así sería, faltaba muy poco para que esa investigación sobre la familia del rey terminara y entonces fuera yo proclamada como la única reina de Unova.

Nadie logrará jamás detenerme, mis objetivos son claros; “la destrucción para aquellos que osen revelarse”. La muerte es la alfombra por la que suelo caminar, la maldad es la capa que siempre me cubrirá y la sangre, la sangre es todo aquello anhelo.

CONTINUARÁ…

“Nightmare With Darkrai” – The Royal Knights -: Desolation

el junio 8, 2012 en E L L E POKéMON Magazine, Fansektor, Noticias

Soledad, el contrapunto más visitado de la tristeza, ¿cómo puedo arrancarme todo este dolor?, ¿cómo podría arrancar de mi esta agonía? Sólo puedo tomar este camino, la venganza apagará esta llama de odio que siento en las venas, tal vez vuestro sueño ahora evaporado se encuentre pero entonces cuando vuestro sueño parte del viento sea, el viento se convertirá en lluvia y la lluvia en tormenta, será entonces cuando podréis pensar ¿ha sido la venganza suficiente?

Kyllian Curt

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Capitulo 9: Desolación

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Ha pasado mucho tiempo ya desde ese amargo día en el que mi existencia se vio completamente desolada, un abismo me consumía el corazón lentamente, viendo como la persona que me había dado la vida moría frente a mis ojos sin yo poder hacer nada al respecto, ¿cómo puedo rescatar mis ganas de vivir ahora?, ¿cómo es que puedo vivir sin ella ahora?, ¿existirá si quiera un lugar de descanso eterno para su alma?, la venganza es mi fortaleza nadie sabe sobre mi sed de obtenerla. He salido cada noche de cada día para poder encontrarme cara a cara con la bestia que me arrebato a mi madre junto con mi corazón aquella noche, no sé qué haré cuando me encuentre cara a cara con ella, no sé qué haría al verla a los ojos, lo único que pretendo es vengarla, pero ¿acaso la muerte sería suficiente dolor?

- ¡Hola!, ¿joven Kyllian?, ¿puedo pasar? -. Era el señor Caius, desde la muerte del rey se le notaba muy preocupado, pues parecía que él sabía algo que ocultaba, o más bien sentía.

- ¡Sí claro señor!, ¿pasa algo? -. Pregunté amablemente para saciar mi curiosidad sobre su estado, ya que aunque tenía poco tiempo de conocerlos todos ellos se habían hecho mis amigos, podría decirse que también eran una figura paterna a la cual yo podía seguir.

- No, no pasa nada, la señorita Úrsula saldrá hoy hacia Ciudad Castelia, parece que está emocionada con su próximo nombramiento como reina de Unova, así que quiero que vayas a ponerte a su disposición, nosotros estaremos ocupados reforzando la seguridad para la coronación.

- ¿Qué?, ¿Úrsula será reina? -. No podía creerlo, esa señorita me odiaba sin razón, yo… yo estaría perdido.

- “SEÑORITA” Úrsula, si te escucha hablar de esa forma pasarás varios días en un calabozo, creo que su ego ha crecido ahora que sabe que será reina, parece que no le ha afectado en absolutamente nada la muerte de su majestad -. Él tenía razón, Úrsula parecía no tener sentimientos, bueno,  “buenos sentimientos” ya que los malos los conocía a la perfección.

- Lo siento, pero es que me sorprende mucho que ella vaya a ser coronada como “REINA” de toda Unova, ¿Qué acaso el rey no tenía descendientes?

- Nadie lo sabe, el se había casado varias veces, pero ninguna de sus esposas tuvo ningún hijo o al menos eso se piensa, de igual manera los sabios realizarán una investigación para saber si el rey no tuvo ningún descendiente, si la investigación no da resultados la señorita Úrsula tendrá la oportunidad de en unos días proclamarse como la reina y heredera del rey.

- Eso se escucha terrible.

- Jajaja, oh vamos no es para tanto, es un simple cambio de poder, todo seguirá siendo igual.

- Yo no estaría tan seguro señor Caius, la SEÑORITA Úrsula es todo menos una buena persona, ¿Qué acaso no recuerdas cuando quería acusarme de robo?, ya imagino que pasará ahora que sea reina, ¿qué será de mi?, ¿qué tal si me corre del palacio o peor aún me encierra?

- Nada te pasará, cuentas con nuestra protección, Úrsula no se atrevería a correrte si sabe que estás haciendo bien tu trabajo, así que ve a desayunar y ponte a su disposición ¿está bien?.

- Pues ¿acaso tengo otra opción? -. El señor Caius sonrío antes de cerrar la puerta de mi habitación, era muy amable y sabía disimular muy bien su resentimiento hacia la Señorita Melissa, en lo personal yo jamás creí esa historia de que ella fuera una asesina, ese cuento podría creerlo cualquiera pero yo no. Sentía que todo era parte de un plan de Úrsula, pero no podía hablar sin tener pruebas, ya que sería acusado de “alta traición” y expulsado del reino, o peor aún condenado a la horca, lo mejor era que guardara para mí hasta no saber que era conveniente hacer.

- Esa pequeña mente no deberías alimentarla con malos pensamientos niño -. Era Sirnight, el “primo” perdido de Úrsula, había ido a la cocina para pedirle a la cocinera uno de sus platillos de gente rica.

- ¿Qué?, ¿y cómo puede usted saber lo que yo estoy pensando?

- Tu frente esta arrugada y tu mirada fija hacia el frente, no necesito leer tu mente para saber que lo que estas pensando no es nada bueno -. Fingió una sonrisa de simpatía a la cual enarqué una ceja, Virgil había dicho que el señor Sirnight era raro y que lo mejor fuera que me mantuviera alejado de el.

- Ammm, no estoy pensando absolutamente nada malo, es solo que… moría de hambre.

- Claro, eso dicen todos. Aurora, ¿Puedes mandar a alguien a llevarme mi desayuno a la recamara por favor?, necesito comer algo, el camino será largo -. Mientras desayunaba continué pensando en mi teoría, la señorita Melissa no ganaría nada con asesinar a su majestad, en cambio, la señorita Úrsula ahora sería coronada reina, lo raro aquí es ¿por qué huiría? si ella no fue, llegaré al fondo de esto. Las horas pasaban decidí ir a hacer lo que el señor Caius me había dicho, ponerme a la disposición de la señorita Úrsula, sería difícil pues sabía que yo no le agradaba mucho, pero el sentimiento era mutuo ella tampoco me agradaba mucho a mi, no después de pensar en lo que había hecho, ¿y si en realidad yo tenía razón y Úrsula era una asesina? Todo esto rondaba en mi mente cuando la señorita Úrsula trataba de abordar su carruaje.

- Buenos días señorita Úrsula -. Dije amablemente dando a entender que en realidad me agradaba aunque la verdad no era así.

- Me preguntó que tienen de buenos, si tengo que verte y desde mañana será “Su Majestad” para ti, muerto de hambre -. La típica respuesta de la persona más engreída que había conocido jamás.

- Como usted lo diga mi lady -. Decidí contestarle en un tono sarcástico pues en realidad eso de llevarme bien con ella solo para quedarme en el palacio no me parecía la mejor de las ideas, además preferiría vivir libre en el campo y viajar que quedarme aquí a presenciar como la más malvada de las mujeres tomaba el trono de Unova.

- Pues aunque no te parezca me tendrás que respetar, ya que la nueva reina de Unova seré yo aunque claro si no te gusta las puertas del castillo o quizá una celda, ambas estarán abiertas para ti -. Era claro que la señorita Úrsula no me quería en su palacio, pero ¿qué podía hacer yo?, nada me salvaría de la humillación de esta “señorita”, Sirnight intervino.

- Basta ya Dar… Úrsula, ¿Acaso quieres hacer el ridículo al pelearte con un niño? ¿En qué imagen quedaría la nueva reina de Unova?, ¡tranquilízate y aborda el carruaje ya!

- Que tenga un muy buen viaje “Majestad” -. Parecía que pudo percibir mi sarcasmo, terminó cerrando la puerta muy groseramente, pero ¿por qué Sirnight estuvo a punto de llamarla por otro nombre?, ¿Dar?, ¿cómo habrá querido decirle?

Esta noche había decidido ir a la vieja taberna del pueblo, Virgil y los demás también estarían ahí, así que no habría problema solo quería divertirme un poco, despejarme de algunos malos pensamientos que rondaban por mi mente los últimos días, todos estaban muy raros en el palacio, como aquella noche que la señorita Melissa escapó, Virgil regresó muy rápidamente a su habitación en donde se encerró, días después lo cuestionamos sobre ello y dijo que no recordaba que eso hubiera pasado, ¿Pero cómo podría no recordar algo que había hecho?. Iba ya camino a la taberna cuando…

- Kyllian -. Escuché un susurro en el viento nocturno.

- ¿Qué? -. Una ráfaga de viento helado se hizo presente frente a mí, como incitando a que la siguiera, lo cual así mismo hice, la seguí cuando miré hacia atrás yo estaba ya en la profundidad del bosque, solo podía ver el tenue color verde de los pinos, cuando de pronto una hermosa luz brillante me rodeaba, del cielo comenzó a caer una delgada brisa que al tocar las hojas de los pinos se convertía en nieve, de esas hermosas luces surgía mi viejo amigo… Suicune.

- ¡Suicune! -. Corrí a darle un gran abrazo, lo había extrañado demasiado, hacía ya meses que no podía verlo, mi ira me hizo olvidar la gran amistad que teníamos él y yo.

- ¿Cómo estas muchacho? jajaja tranquilo no me iré a ninguna parte.

- ¡Eres tú, en verdad eres tú!, algo me decía que yo conocía esa luz, ese poder es nuevo ¿no?, ¿cómo se llama? -. Pregunté curioso, tratando de disimular al limpiarme las lágrimas.

- Rayo aurora, atrapa las partículas de agua en el aire, estas se convierten en una brisa de muchos colores, que al tocar la superficie de las hojas termina convertida en escarcha.

- Me gusta su nombre ¿lo acabas de aprender?

- Fue hace varios meses, los Pokémon de agua del sur, fueron muy amables al enseñarme. Es una de las ventajas que tengo al ser un Pokémon errante.

- ¿Errante?.

- Así es Kyllian, errante es todo aquel que viaja por el mundo sin detenerse en ningún lugar.

- Quisiera algún día emprender un viaje como el tuyo.

- Algún día lo harás Kyllian Curt, pero antes tienes un destino que cumplir.

- ¿Un destino?, ¿cómo sabes tú eso?

- Las estrellas me lo han dicho, verás Kyllian tú estás destinado a usar todo el poder de los Pokémon de agua, al igual que yo tienes que representarlos y protegerlos.

- Pero soy un simple humano, ¿cómo es que yo podré usar el poder de un Pokémon acuático?

- Eso no lo sé, pero más pronto de lo que crees lo descubriremos, ahora tienes que saber que tú, tus amigos y el reino entero, están en peligro.

- ¿Qué?, ¿cómo sabes tú eso?, ¿en peligro?

- Así es, Kyllian la hermandad…

- ¿Qué?, ¿qué hermandad?

- Alguien viene, guarda silencio y sube -. Subí a su lomo como él lo ordenó y trepó el árbol, de entre los pinos y la noche surgía. El Mightyena que había provocado el fuego de mi aldea junto con su jauría, lo conocía por que este era mucho más grande que los demás que había visto, además su actitud de líder era obvia, venían cargando dos personas, una de ellas estaba totalmente destrozada del rostro la otra persona aún seguía con vida, de pronto el líder de los Mightyena comenzó a hablar telepáticamente.

- Mi estimado príncipe Alexandre ¿creía usted que podía esconderse de la oscuridad ocultándose entre las sombras? -. Con aullidos escalofriantes toda la jauría parecía burlarse de ese hombre al que llamaba Príncipe.

- Yo… yo jamás pensé en huir… ser repugnante -. Escupió la pata de Mightyena, a lo que este respondió con un rasguño en el pecho, el hombre estaba lleno de sangre, los demás Mightyenas devoraban el otro cuerpo.

- Quédate aquí hasta que yo logre perderlos, por favor rescata al hombre y llévalo al palacio, es importante para tu destino su supervivencia -. Dijo mentalmente Suicune a lo cual asentí con la cabeza. Él bajó en un santiamén del árbol, todos los Mightyena lo rodearon, sus ojos comenzaron a brillar y lo que era un tipo de ventisca congelo las patas de varios. El líder y todos ellos corrieron hacia él, tratando estúpidamente de alcanzarlo, bajé del árbol a rescatar a ese moribundo hombre.

- ¿Está usted bien?, ¿Majestad? -. Al decir esas palabras sus ojos se abrieron y un escalofrío recorrió su cuerpo.

- Por favor, no… no me llames así por favor -. Tomé su mano la cual puse sobre mi hombro tratando de balancear su cuerpo para así poder cargarlo.

- Perdóneme usted, ¿pero qué tiene que ver con esas criaturas repulsivas? -. Parecía estar muy mal ya que no pudo responderme. Varias partes de su cuerpo estaban llenas de rasguños y mordidas, su ropa estaba llena de sangre. Entré al palacio en hurtadillas, tuve que mojar mi ropa, robar una carreta y ocultar a aquel hombre en paja, logré traer rápidamente a un doctor, este al saber que él era un príncipe, no dudó en venir, pero de que reino será príncipe ¿acaso él es el verdadero futuro rey de Unova?.

- ¡Por Arceus!, ¿cómo es que este hombre se encuentra en este estado tan inhumano?

- ¿No pregunte si?, ni yo mismo lo sé, ahora ¡apresúrese!, que la “nueva reina” llega mañana y él no debería de estar aquí -. Estuve aproximadamente 5 horas ayudando al doctor a curar al individuo, al final el doctor como todo interesado pidió su paga, tenía unos cuantos doblones que había juntado por mi trabajo como mozo, decidí dárselos para que guardara el secreto.

- Nadie debe de saber que usted estuvo aquí, ¿está bien? -. Dije antes de entregarle una bolsa con diez doblones de oro.

- Por supuesto, espero que su majestad se recupere pronto -. Respondió algo preocupado el viejo.

- Claro, yo le doy el recado de su parte, ahora puede irse, sin que nadie lo vea, si alguien pregunta a que ha venido, diga que yo mismo fui a buscarlo pues me sentía un poco mal -. Al retirarse el doctor cerré la puerta, el viejo rey se había llevado muy bien conmigo, el mismo me mostró unos pasadizos unos días antes de su muerte, unos pasadizos que nadie más conocía de su existencia y si la conocían nadie se atrevía a cruzar, uno de ellos se encontraba en mi habitación. Rotando una vieja pintura justo al lado de la cama se habría una especie de escalones subterráneos, que quedaban a varios pisos bajo el palacio. Llevé a ese hombre hasta ahí, para que nadie lo descubriera, la habitación se encontraba amueblada, ya que últimamente decorarla y arreglarla se había hecho mi nuevo pasatiempo, había velas, comida y entraba aire de lo que parecían tuberías que daban hacia el risco sobre el cual estaba el palacio,  dejé una nota antes de irme de ahí, junto con ropa nueva que había robado de la habitación de Sirnight.

“Señor Alexandre

Esta en un lugar seguro ahora, para cuando despierte habrá pasado un día desde el incidente, yo vendré cuando haya pasado todo esto, le prometo que está a salvo, por favor no escape, ya que estoy seguro de que es aquí a donde en verdad pertenece.”

Terminando de escribirla, subí hacia mi habitación. ¡Demonios, lo olvidé, tenía que ir a la vieja taberna! Virgil y los demás me estarán buscando. En ese mismo instante escuché que tocaron la puerta, cerré el pasadizo rápidamente, tuve que quitarme toda la ropa llena de sangre y mojarme un poco para que pensaran que estaba tomando una ducha.

- ¿Kyll estás ahí? -. Decía el señor Caius.

- ¡Sí, abro en un segundo!c-. Abrí la puerta sosteniendo solo una toalla, cuando de pronto saltaron a la vista muchos colores.

- ¡Sorpresa!

- ¿Qué?, ¿pero que celebramos hoy?

- ¿Cómo que qué?, ¡es tu cumpleaños número 17 ya casi eres todo un hombre chico! -. Dijo con una sonrisa Virgil que también traía una pequeña trompeta que emitía ruidos graciosos.

- ¿Esta es…?

- Sip, así es ¡esta cosa es tu tarta de cumpleaños!, bueno, al menos eso dijo la cocinera.

- Las 17 velas que forman el circulo son para “proteger al cumpleañero” de los malos espíritus, o bueno al menos eso dice la tradición de algunos páganos, aunque claro, yo nunca lo supe, pues mi madre consideraba de muy mal gusto hacer esta clase de cosas -. Dijo Caius, tratando de contener una gran emoción.

- Pues gracias chicos, esto… esto es muy grato, ¿vosotros pretendían darme una fiesta sorpresa en la vieja taberna?

- ¡Por supuesto!, ¿eres mi ahijado no es así?, además en la taberna habría chicas.

- ¡Virgil por favor!

- ¿Qué?, no dije nada malo, habría chicas que son meseras y una que otra no cobra por sus servici… -. Caius miraba fijamente a virgil con una cara que asustaba.

- Está bien chicos, bueno, ya estamos aquí, ahora Kyll tienes que apagar las pequeñas velas soplando y mientras lo haces puedes pedir un deseo -. Dijo Thom algo desesperado, parecía que comer la tarta era su principal objetivo antes que festejar mi cumpleaños

- ¿En serio?

- ¡Sí, vamos chico hazlo! -. Soplé hasta apagar completamente las velas, mi deseo fue que después de cumplir ese destino que decía Suicune, viajar por todo el mundo para conocer a muchas especies de Pokémon acuáticos y aprender de ellos, como lo hace mi viejo amigo.

- ¿Y bien?, ¿cuál fue tu deseo? -. Preguntó ansioso Virgil.

- ¿A ti que más te da? -. Contestó Caius groseramente.

- Espero hayan sido más tartas de cumpleaños, ¡esta es deliciosa! -. Cuando menos lo pensábamos Thom estaba devorando aquella tarta de cumpleaños sobre mi cama, su boca estaba cubierta completamente de crema de tarta. Virgil observó entre mi ropa una manga que estaba llena de sangre.

- Chico ¿pasó algo para que no llegaras a tu fiesta en la vieja taberna? -. En ese momento recordé que Suicune me dijo que el joven rey debería de estar a salvo, creo que si les cuento mis amigos correrían peligro.

- Lo que pasa es que… recolectaba paja… resbalé por… un pequeño riachuelo, no fue nada grave solo unos cuantos raspones y claro un pequeño resfriado por el cual tuve que llamar al doctor -. Sus caras parecían tener dudas, pero yo no podía dar más explicaciones.

- ¡Aaaa… aaaa… achú! -. Fingí un estornudo para disimular mi enfermedad.

- Está bien, pues… pareces estar muy enfermo y la verdad no quiero contagiarme -. Dijo Virgil expresando algo de repulsión a las enfermedades, al igual que Caius, ambos terminaron saliendo de mi habitación, llevándose a Thom junto con lo que quedaba de mi tarta.

- ¡Chico espero que descanses, nosotros… iremos… aaa… por ahí! -. ¡Son unos gallinas! Pensé, ¿le temen a los resfriados y no a arriesgar su vida en la guerra contra los Pokémon?, mañana llegaría al palacio Úrsula Moore, la que creía que sería nueva reina de Unova, me pregunto ¿será el príncipe Alexandre el verdadero heredero de este reino?, ¿quién será oscuridad?, ¿Qué cosa es “La hermandad”? estuve frente a ese Mightyena y no pude hacer completamente nada, te lo juro madre, algún día te vengaré.

La venganza puede ser un camino equivocado, el dolor puede cegar tu pensamiento y la ira puede ser confundida con la tristeza, tengo en claro mi promesa, convertirme en un valiente es ahora mi deber.

CONTINUARÁ…

“Nigthmare With Darkrai” – The Royal Knights – : Evil plans

el mayo 25, 2012 en Artículos, E L L E POKéMON Magazine, Fansektor, Noticias

Mientras el delgado filo de maldad continúe haciéndole compañía a la dama de las sombras, la justicia no existirá, la felicidad se verá opacada por la tristeza y el odio dominará hasta el más recóndito espacio en sus almas. El más valiente se convertirá en un cobarde bajo las penumbras, el más listo será engañado por la astucia de la oscuridad y el más fuerte caerá rendido ante la fuerza implacable de la noche.

Úrsula  Moore

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Capitulo 8: Planes malvados

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El rey ha muerto, mis planes cada vez se complementan a la perfección, ahora gracias a la desaparición de la “culpable”, esto es aún más perfecto, hoy por fin asumiré el mando como reina de Unova, lo peor aún está por venir.

- Úrsula, los mosqueteros están a tus ordenes. ¿Qué será lo primero que harás como reina de Unova? -. Dijo Sirnight mientras jugueteaba con esas hermosas joyas que he pedido para lucir en mi coronación que será en los siguientes días.

- Uhmm… lo primero es que nadie impida mi coronación como reina, lo segundo… tú sabes lo segundo, es que irás conmigo a Ciudad Castelia en un viaje de placeres hoy, tienes buen gusto, además ¿con quién más podría ir?, sería repudiable si la reina Úrsula Moore, saliera a Castelia con un “mosqueterucho” -. Agregué sarcásticamente, no fue difícil convencer a Virgil Mercier de que me entregara esa carta que había hecho la maldita de Melissa, tuvieron que pasar días antes de que la leyera, se la arrebate y borré sus memorias en las que la carta “existía”, todo el mundo creía culpable a Melissa del asesinato del rey, todos pedían a gritos una guerra. Todo estaba en el punto donde yo quería que estuviera esta situación.

- Oh por Arceus Úrsula, tu sabes que viajar con una mujer tan bella y con clase es para mí el más delicioso de los placeres -. Se acercaba Sirnight lentamente tomó mi delicada mano para darle un beso.

- Basta de tonterías, no seas tan adulador sabes muy bien lo que te conviene Sirnight, sabes de qué lado quieres estar, así que ¿por qué no te guardas tu galantería para las mujerzuelas con las que seguramente estas acostumbrado a toparte? -. Comenzó a reírse, sabía que él jamás había tomado a ninguna enserio, enamorarse era el peor delito que podía cometer, siendo inmortal, la muerte de la persona que amaba quedaría en sus recuerdos para siempre, es por eso que no lo hacía, era tan predecible y a la vez tan patético.

- Está bien, está bien, si eso es lo que su majestad Úrsula desea jamás volverá a ver una adulación de mi parte, pero bueno querida ¿por qué no me cuentas que es lo que haremos en Castelia hoy? -. Apenas era de madrugada, habían pasado siete días ya desde la muerte del rey, tenían que pasar ocho por lo menos para invalidar el que algún familiar tomara el trono, al noveno día, yo, la consejera real sería nombrada reina de Unova.

- Pues iremos a visitar a una vieja amiga -. Sonreí maliciosamente.

- Te refieres a…

- Sí, así es, iremos con Shania Gotham.

- ¡Oh por dios!, tenemos tanto sin verla, ¿cuánto ha pasado ya 300? ¿400 años?

- Pues a mi ella me continúa diseñando desde tiempos remotos cariño, tu no la has visto ¿por qué será? ah ya recordé, era por que estabas aprisionado por los hermanos dragones jajaja -. Sirnight se molestaba demasiado cuando mencionaba a la hermandad de los dragones, su odio era demasiado, algo que al final me favorecía.

- JA, JA, JA, no es gracioso Úrsula, tú no sabes la podredumbre que sufrí, moría para seguir viviendo ¿sabes lo que es acaso morir por sed o hambre cada 7 días, para después revivir y morir de nuevo?

- ¡Que sentimental no vayas a llorar por favor, vamos Sirnight!, ahora eres libre, puedes hacer lo que te plazca, los hermanos dragones no tienen ya más el control de este mundo así que no tienes por qué temer a las consecuencias ¿no lo crees?, además yo fui muy buena al liberarte ¿recuerdas ese día?, comiste hasta morir de indigestión, eso fue divertido ¿lo intentaremos otras vez? -. Hizo una cara de repulsión al yo mencionar esto, parecía que no quería recordar nada de aquellos días. De pronto sentí un cosquilleo en mi pecho, era Sirnight que me había clavado la daga con la que le encantaba jugar.

- ¿Y qué tal si jugamos a que tú te podrías en ese maldito agujero?, verás que no es para nada divertido hablar de ello.

- Que… -. Saqué la daga de mi pecho completamente llena de sangre, la lamí para limpiarla cuando terminaba la oración.

- Divertido, adoro cuando te molestas y tratas de apuñalarme -. Me mordía los labios pasando el cuchillo por la herida que no tardó absolutamente nada en cerrarse.

- ¡Maldito demonio!, no quiero seguir con esta conversación estúpida.

- Así no es como debes dirigirte A TU REINA -. Tomé la daga y me desvanecí entre las penumbras de la madrugada cortando su garganta.

- Ahora Sirnight, me daré una ducha estas peleas son muy divertidas ¡enserio!, pero es que odio sudar -. Caminé hacía el baño de mi habitación en lo que Sirnight moría y revivía de nuevo, no sin antes pisar con mis tacones su rostro hasta hacerlo sangrar.

Mientras tomaba un delicioso baño de sales minerales importadas de lo que llamaban el “nuevo mundo”, pensaba en lo que me tendría

preparado Shania para mi, dijo en su carta que sería algo digno de la nueva reina de Unova, fuera lo que fuera debería de ser fabuloso y digno de mi ya que Shania en su inmortal vida jamás había fallado en ninguno de los atuendos que había hecho para mí.

¿Quién es Shania Gotham?, eso es muy fácil de contestar… “la mejor diseñadora de todos los tiempos”, una Gothitelle concebida para vestir a los dioses, sí así es, sus padres no fueron nada comparados a ella. Nació una noche de cuarto menguante pero no era una Gothita cualquiera, ella tenía el poder de crear psíquicamente atuendos jamás vistos, nació una noche antes que “Sirnight”, solo que a Sirnight le fueron entregados sus dones mucho despues. Esta Gothita se convirtió en Gothitelle pero ella envejecía,  cuando esta ofreció su vida a los dioses para servirles eternamente, ellos la rechazaron diciendo que los Pokémon “mortales”, no deberían de codiciar la eternidad. Gothitelle tenía 700 años cuando yo me convertí en Úrsula Moore, sus creaciones fueron descubiertas por mí. Me contó su historia y como ella despreciaba a los hermanos dragones, le propuse fingir su propia muerte para poder así ser libre. Pero eso no fue todo, poco antes de morir le propuse a Gothitelle un trato, ella me vestiría para la eternidad y a cambio yo; le entregaría la inmortalidad de una forma poco común: ella se convertiría en humana para siempre, moriría a los 100 años y renacería del mismo cuerpo teniendo 20 años de edad con los recuerdos intactos. El trato fue aceptado, desde entonces se hizo llamar “Shania Gotham” y fundó una compañía hace 50 años, cuando mató a su esposo rico aconsejada por mí, quedándose con todo lo que el anciano tenía. Poco después renació como una joven de 20 años multimillonaria, fue así como fundó la compañía de indumentaria más famosa de toda Unova “Gotham Pride”, de la que yo, soy accionista mayoritaria.

Terminé de ducharme, para ir hacia mi cita en Castelia, parece ser que Sirnight se ha ido, hahaha pobre a veces siento pena por él. Mi vestido estaba preparado, luciría un hermoso abrigo de piel con diamantes genuinos incrustados. Lo había enviado Shania para la ocasión, sabía que hoy iría a visitarla.

- Úrsula ¿está usted lista su majestad? -. Entró Sirnight de repente.

- ¡Eres un idiota!, te he dicho que no entres de la nada, podría haber estado con Mightyena y  sabes que no le caes nada bien.

- En realidad el odio hacia tu perro es mutuo, además hay una gran diferencia entre ese saco de pulgas y yo.

- Déjame adivinar, la diferencia es ¿que él es fiel y tú no?

- De hecho la diferencia es que yo soy inmortal y tu can no.

- ¿Es eso una amenaza?

- Tómalo como quieras querida, pero si ese perro sigue molestándome pues tendré que tomar medidas mucho más drásticas -. Él odiaba a Mightyena pues esa noche que no aparecía mandé a este a buscarlo, terminó con una mordida fatal en su cuello pues este lo retó, Mightyena tuvo que responder ante su reto así que Sirnight fue quien salió gravemente herido, desde entonces no pueden verse.

-vBueno, como sea ¿nos vamos ya?, ¿está listo el estúpido carruaje? recuerda que son varias horas de viaje, necesitaré dos cambios de ropa, están listos ya, tómalos junto con esos dos bolsos, uno para cada atuendo, y ¿está confirmada nuestra estadía en el Hotel Terranova cerca del puerto?

- ¡Maldita sea Úrsula, todo está listo ya!

- ¿Disculpa?, ese es ahora tu trabajo, Asistente de la reina.

- El puesto que pedí era “Consejero Real” no asistente.

- ¿Enserio?, pues ¡LO SIENTO!, sólo ese está disponible ahora jajaja -. Reí malevolamente mientras Sirnight cargaba con todo el equipaje, el maldito mocoso que tanto odio ayudó a Sirnight con el mismo.

- Bueno días, Señorita Úrsula -. Dijo algo temeroso el pequeño muerto de hambre de Kyllian Curt.

- Me pregunto que tienen de buenos, si tengo que verte y desde mañana será “Su Majestad” para ti muerto de hambre -. Ese niño en verdad me molestaba, lástima que no me podía deshacer de él por ahora pues sería muy sospechoso, que justo después de la muerte de su majestad y el escape de la “asesina” ocurriera otro asesinato en el reino ya que eso elevaría las sospechas sobre mí.

- Como usted lo diga mi lady -. Dijo aquel chiquillo en tono de burla.

- Pues aunque no te parezca me tendrás que respetar, ya que la nueva reina de Unova seré yo, aunque claro si no te gusta, las puertas del castillo o quizá una celda, ambas estarán abiertas para ti -. Sonreí a lo que el maldito enclenque sonrió también, ahora su actitud era desafiante, o al menos eso creía.

- Basta ya Dar… Úrsula ¿acaso quieres hacer el ridículo al pelearte con un niño? ¿En qué imagen quedaría la de la nueva reina de Unova?, tranquilízate y aborda ya el carruaje ya -. Tomé mi bolso indignada, pues el maldito engendro se había salido con la suya, pero solo por ahora.

- Que tenga un muy buen viaje… “majestad” -. Podía sentir el sarcasmo en sus palabras, el mocoso creía que no podía sacarlo del palacio pero todo eso cambiaría cuando yo fuera reina

Castelia, la ciudad más poblada de toda Unova, la llave del comercio y el principal puerto además del más grande, una de mis ciudades favoritas sin duda, amaba pasear de noche por las calles completamente iluminadas, recuerdo la última vez que viajé a ese lugar fue un día antes de conocer al el rey, amo tomar el té con Shania por las tardes.

- Bienvenida al hotel Terranova de Ciudad Castelia Mademoiselle Úrsula, es todo un honor tenerla como residente -. Me molestaba tanto las trabas de los humanos para poder estarme en un lugar, pedían registrarme con un nombre, ¿apellidos? ¿qué rayos es eso?

- Sirnight encárgate, odio hacer trámites estúpidos, diles que preparen una mesa de té, iré a quitarme este atuendo, necesito usar algo espectacular para ver a Shania -. Dije mientras me quitaba los guantes de seda negros, tomaría el té antes de ir con Shania, pues nuestra cita era poco después del medio día.

- Todo está listo Úrsula, ¿bajas ya? -. Era Sirnight tocando la puerta.

- ¡Entra!, necesito ayuda con esta maldita porquería -. Así es, yo la gran Úrsula Moore, la maldad absoluta pedía ayuda para poder lucir una belleza fuera de este mundo, un gran vestido de holanes negros y blancos rodeaba mis piernas, un hermoso corsé hecho con incrustaciones de diamantes y cuarzo rodeaba mi tórax luciendo una figura sin igual, además de un pequeño sombrero de copa blanco con un velo negro semitransparente que cubría solo mis ojos. El problema aquí eran mis pendientes, no podía decidir cuáles usar.

- ¿Pero qué demo…? -. Sirnight quedó impactado al verme.

- Lo sé, luzco espectacular ¿no? -. Él seguía atónito observándome.

- Pues fuera de este mundo diría yo, eres la mujer más hermosa que he visto y debo decir que he visto muchas mujeres hermosas querida.

- ¡Oh vamos!, ¿dejarás de ser un imbécil y ahora serás un patético adulador?

- Es enserio Úrsula, uff, te ves hermosa.

- ¡Ja!, como sea ayúdame necesito elegir los pendientes, ¿cuales crees que se verán mejor?, ¿los blancos o los negros? -. Él seguía mirándome fijamente estupefacto, era obvio que solo trataba de adularme para quedar bien y poder conseguir su puesto como “Consejero Real”, conocía a Sirnight como la palma de mi mano.

- ¿Por qué no usas ambos? -. Contestó Sirnight

- ¿Ambos?

- Sí, usa uno negro y otro blanco, será una buena combinación con tu atuendo, pero para mí luces perfecta ahora.

- Uhmmm, está bien, usaré ambos pero si alguien me llama ridícula, te juro que amanecerás muerto varios días.

- Jajaja oh vamos querida, tú y yo sabemos que eso jamás pasará -. Salí hacia el puerto donde tomaríamos el té tomada del brazo de Sirnight, para mi sorpresa Shania estaba ya ahí, parecía que había escuchado que yo ya estaba en Castelia, así que decidió venir a acompañarme personalmente a el lugar en tendría mi sorpresa.

- ¿Úrsula mon coeur !, ¿cómo estás?, aunque la respuesta es obvia eso está muy claro.

- ¡Shania mon cherie!, creo que lo que puedes ver jamás se tiene que preguntar -. Shania lucía muy joven parecía que tuviera si acaso 24 años, claro aunque yo sabía su verdadera edad.

- ¡Por supuesto querida!, te ves espectacular y dime ¿estás lista para tu sorpresa? -. Sirnight se sentía completamente excluido de la charla, no era difícil adivinar su expresión de grosería cuando saludaba a Shania.

- ¡Bien sûr, por supuesto!, por cierto ¿recuerdas a Sirnight?, el que se “escapaba con humanos” -. Dije entre risas mientras Sirnight sonreía estúpidamente, tal vez le daba mucha emoción por fin saludarla después de tanto tiempo.

- ¡Aló Mademoiselle Shania, es todo un honor saludarle después de tanto tiempo, soy su admirador número uno!, de hecho el traje sastre que tengo ahora es de su colección más reciente “Bad gentlemen”, bordado a mano completo.

- El honor es todo mío Sirnight, he escuchado hablar mucho de ti, dicen que lees el futuro con solo tocar a las personas o Pokémon.

- Así es Mademoiselle, uno de mis tantos trucos, no es nada del otro mundo.

- Me gustaría que me dijeras varias cosas de mi futuro, claro después de que Úrsula vea la sorpresa que tengo para ella, bueno por lo pronto nos espera un carruaje Úrsula querida, ¿me sigues?

- Si un diseño tuyo está de por medio te seguiré hasta el final de los tiempos corazón.

- Te fascinará la sorpresa, estoy completamente segura -. Dijo Shania mientras subíamos a su elegante carruaje. Fue un viaje algo corto ya que su mansión estaba cerca del centro de Unova, había olvidado el buen gusto que tenía Shania, dentro de la mansión había una clase de escenario, como el que usaban en las operas pero era muy largo como para presentar un acto, a un lado estaban 3 sillas, sobre el escenario largo habían 3 candelabros de cristal. Shania nos invito a sentarnos en los lugares que estaban a un lado del escenario, se cerraron las cortinas dejando aquella habitación en total oscuridad, el escenario se iluminó con los tres candelabros de cristal que había sobre el mismo, dando como resultado un elegante panorama.

- Úrsula, prepárate para descubrir algo nunca antes visto, yo lo llamo “Pasarela o Desfile de modas”-. Con solo aplaudir sus manos salió la primera modelo…

- Te presento a Shanik, luce un hermoso e innovador vestido algo recortado y desgarrado, lo he llamado “minifalda”, está hecha de cuero genuino de Tauros, la parte de arriba es igual a las “camisas” que usan los viejos piratas, solo que agregué unos holanes de más para resaltar la figura, la rodea un mini corsé de cuero negro con diamantes incrustados que se que te encantan, al que llamé “cinturón”, esto lo puedes lucir para un día de casual, tiene que ser usada solo en invierno -. La nueva prenda había cautivado mi total atención.

- Bien ahora te presento a Irina, ella luce un vestido de gala completamente negro con mangas enanchadas blancas, holanes para agrandar el mismo, es muy largo, además hice algo nuevo y atrevido lo llamé “Cicatriz de luna”, que es un escote en forma de “V”, que hará que luzcas aún más tus tan hermosos encantos -. Sostuvo sus pechos haciendo referencia a los míos lo cual fue totalmente gracioso Sirnight y nos reímos al verla.

- Ahora con ustedes Kate, luce un hermoso vestido minimalista blanco con mangas y sombrero negro, querida puedes usar guantes blancos y resaltar el negro con una gran sortija de cuarzo negro -. Shania era una de mis mejores amigas hasta el momento, claro a pesar de ser una amiga “comprada” y claramente también estaba Sirnight, aunque este último no era mucho de fiar. El desfile continuó, me pareció algo divertido ver mis futuros atuendos puestos en humanas reales, así podía ver que no me gustaba y que si, ¡pero vamos, era Shania Gotham todos sus diseños fueron espectaculares!, para el gran final guardó un gran abrigo tipo de reina, pero este era completamente negro, con el borde de piel blanco, al igual que una corona hecha de cuarzo y diamantes que hacía juego con el mismo. Shania me obsequio todo, yo quise ofrecerle algo de piedras preciosas pero ella jamás acepta nada, dice que esto es parte de su trabajo y que lo disfruta demasiado, aunque en realidad a veces siento que sufre más que gustarle, en fin, diseñar para mi por toda la eternidad debe de ser algo cansado. Mientras cenábamos en el puerto privado de la playa a la luz de la luna y las velas, conversábamos sobre mi futuro como reina de Unova.

- Pero Úrsula querida, ahora que seas reina creo que estaré demasiado ocupada haciendo atuendos diarios para ti -. Decía Shania mientras tomábamos una copa de vino tinto.

- ¡Oh vamos!, eres una genio de la moda Shania, ¡puedes crear prácticamente lo que sea!, además la inmortalidad siempre estará de tu lado -. Dijo Sirnight a lo que todos reímos.

- Así es querida, la inmortalidad siempre estará de nuestros lados, SALUD por eso -. Dije con una sonrisa malvada, en ella recordé todo lo que había pasado recientemente y todo lo que tuve que hacer para poder llegar a reinar este maldito lugar.

- ¡SALUD! -. Brindábamos los tres.

- Quiero proponer otro brindis, por la famosa y bella nueva reina de UNOVA, ¡Úrsula Moore mis damas , la mujer mejor vestida de todo este reino! -. Adulador idiota jajaja, aunque debo admitir eso tenía algo de cierto.

- Bueno y ahora ¿cuando se regresan al palacio?

- Lo más seguro es que eso sea mañana mismo, ¿te molestaría enviar a tu personal con todos mis nuevos atuendos en un carruaje?

- Por supuesto que no querida, mañana mismo tendrás esos atuendos en tu habitación, justo antes de tu llegada.

- Pues me alegra saber eso, necesito solo dos para el viaje de mañana, no quiero llegar al castillo vestida de la misma forma a la que partí de aquí.

- Eres demasiado Úrsula, enserio ¿crees que es tan necesario vestirte dos veces?

- ¡Por supuesto!, ¿quién crees que soy?, ¿una mediocre campesina? -. La velada fue algo delicioso, los tres charlábamos de los viejos tiempos, Sirnight parecía tener demasiado interés en Shania, pues tomaba su mano cada vez que podía y le decía lo hermosa que era, algo que en realidad provocaba en mi repulsión, la noche pasó muy rápidamente al igual que el viaje de la mañana siguiente, vestida con uno de los quince nuevos atuendos que Shania diseño para mí, bajaba el carruaje en donde fui recibida sólo por el señor Mercier, sí Virgil, aún no podía deshacerme de él, no era tan fácil. En la habitación Sirnight estaba algo inquieto.

- Tuve una premonición al llegar al palacio.

- ¿Qué y por qué diablos no me lo habías dicho?, eres un inútil.

- ¡Algo pasará mañana en tu coronación, algo inesperado, pero no puedo ver que es!, ¡demonios!

- ¡Maldita sea dime qué es, dímelo ya! -. Nada ni nadie podían interrumpir mi coronación, mañana debería de ser el día perfecto.

- ¡Es que no lo sé , es incierto , no puedo saber que pasará hasta no tocar a la persona, lo sabes!, solo es un presentimiento.

- ¿Acaso serán los mosqueteros quien interrumpirán la coronación?

- No lo creo, lo hubiera visto venir, pero esto no tiene nada que ver con ellos, ni si quiera con Melissa.

- Eres un imbécil Sirnight, averigua lo que quiero saber ahora -. Nadie interrumpiría mi coronación, no sin pagar las consecuencias, yo sería reina de Unova, así tuviera que matar a quien se interpusiera en mi camino.

Nadie logrará jamás detenerme, mis objetivos son claros; “La destrucción para aquellos que osen revelarse”. La muerte es la alfombra por la que suelo caminar, la maldad es la capa que siempre me cubrirá y la sangre, la sangre es todo aquello anhelo.

CONTINUARÁ…