Avatar de Kenshin

por Kenshin

[photopress:IMG_0929.JPG,full,centered]

Debo reconocer el esfuerzo que hacen muchísimas compañías por asistir al EGS. Desde Konami, cuyos representantes se lamentaban porque un problema con la firma que diseñó su booth para el evento les impidió entregarlo a tiempo y por ello no tuvieron presencia este año, hasta le gente de Synergex (Namco, Atari, D3 Publishing, Midway), quienes pusieron buena cara en el evento aún con robos, asaltos y la gente abusiva que prefirió meterse al stand robar camisetas en lugar de esperar a que se las entregaran, la representación para México de muchas compañías de videojuegos realmente ha mostrado el interés en nuestro país. Desafortunadamente, la gran bronca que noté el año pasado con EGS –ahora que me toco estar del otro lado de la barrera- la encontré en la propia gente que lo organiza.

Como ya es comentario fuerte desde el 2005, la presencia del EGS cada vez es más discreta, y como lo dice el título de esta entrada, en lugar de que el evento sea más de lo mismo, cada vez es menos. Si, el año pasado Sony quedo en ridículo porque el PS3 que exhibieron fue la simple carcasa, pero ahora la compañía se llevó las palmas porque metió más de 90 consolas en su booth y presentó títulos sorpresa (como Little Big Planet). Microsoft se quedó atrás porque simple y sencillamente ellos ya tienen su año hecho gracias a halo 3 y Nintendo pues, digamos que ahora les tocó a ellos decepcionar al público porque todo el mudno esperaba ver el demo del Super Smash Bros. Brawl y nomás nos dejaron agarrarles su Wiistola, cosa que se puede entender en más de una forma.

Ahora, como bien lo comentó Alejandro Salinas mientras íbamos de un booth a otro el sábado 27, la perspectiva de un evento cambia mucho cuando se va de prensa a cuando se va de público en general, y en este EGS la diferencia se sintió muy poco. Claro, ahora si se tuvieron grandes entrevistas con gente de Electronic Arts (incluyendo una reta que se echó el equipo de Factor GamerRush con los creadores de Army of Two) y una grandísima entrevista con la gente de Call of Duty 4, pero se quedó, ahora si que en familia, pues la gente promedio nomás estaba ahí para ver que le vendían y de paso, ver como les robaban porque si de por si la exhibición general fue discreta, el costo del boleto aumento, lo que a mi parecer fue un verdadero robo por parte de los organizadores.

Claro, esto puede sonar a queja de fanboy, pero la verdad es que cuando uno sabe que en el EGS cacharon a más de 10 personas intentándose robar las baterías de los PSP, te comentan que al gerente de marca de una compañía le bajaron el auto a punta de pistola afuera del WTC, roban más de 10 laptops en el piso de exhibición, suben abusivamente el costo de los boletos y ves como weyes arrancan controles de PS3 para salir corriendo y riéndose de la gente de seguridad empiezas a preguntarte: ¿El esfuerzo que hacen las compañías internacionales vale la pena? En nuestro caso intentaron robarse la camioneta donde traíamos las revistas, y eso que solo eran revistas, y nadie de seguridad nos echó la mano más que para decirnos que el vehículo estorbaba. El EGS 2007 fue decepción, pero creo que la inseguridad en esta ocasión se pasó de la raya. Espero que el año que entra empiece a notarse un cambio en a organización, la seguridad y en la gentuza que asiste al evento, porque de otra forma habrá que empezar a proponer formas de organizar otra cosa con una compañía que sí muestre que su responsabilidad no se acaba cuando uno compra un stand o paga un boleto de admisión.

- José M. saucedo